A semanas del cambio de mando, el ministro de Educación defendió la gestión del Gobierno y abordó avances, crisis heredadas y desafíos pendientes.
A pocos días del traspaso presidencial, el ministro de Educación, Nicolás Cataldo, hizo un balance del periodo y salió al paso de las críticas, poniendo el acento en el complejo escenario que debió enfrentar el Ejecutivo desde su primer día.
Un Gobierno marcado por la emergencia
En diálogo con Radio Universo, el secretario de Estado planteó que la actual administración asumió en condiciones extraordinarias, atravesadas por las secuelas de la pandemia y una fuerte inestabilidad económica.
En ese contexto, aseguró que “El verdadero gobierno de emergencia, al menos en materia educacional, pero también en otros ámbitos, fue el gobierno del Presidente Boric”, destacando que la prioridad inicial fue contener los efectos más urgentes de la crisis.
Estabilización económica como primer objetivo
Cataldo explicó que el Ejecutivo, encabezado por Gabriel Boric, debió concentrar gran parte de sus esfuerzos en recuperar el equilibrio económico y social, sin abandonar la agenda de transformaciones comprometidas.
La inflación como indicador clave
Uno de los puntos que resaltó fue la evolución de la inflación durante el periodo. Según el ministro, la disminución del índice refleja el impacto de las medidas adoptadas por el Gobierno.
“Cuando llegamos había un 14% de inflación. Hoy día, ¿cuánto hay? O sea, bajamos más de 10 puntos”, afirmó, subrayando que ese descenso fue fundamental para amortiguar el golpe económico que dejó la crisis sanitaria.
Reactivación y avances en educación
El titular de Educación también se refirió al escenario de estancamiento que vivía el país y al esfuerzo paralelo por reactivar la inversión. En su cartera, ejemplificó con la recuperación de proyectos de infraestructura escolar que quedaron detenidos durante la pandemia.
Proyectos retomados tras la crisis
En ese sentido, explicó que “Había más de ochenta proyectos que cayeron en pandemia. De esos, ya vamos más de 54 que hemos recuperado y otros que están en proceso”, detallando que el trabajo no se limitó a obras físicas, sino que también implicó destrabar procesos administrativos y financieros.
Autocrítica y tareas pendientes
Pese a defender la gestión, Cataldo reconoció que no todas las áreas avanzaron al ritmo esperado. Una de las principales preocupaciones, dijo, es la convivencia escolar, donde se registró un aumento de denuncias durante el último tiempo.
Con todo, el ministro admitió que aún quedan desafíos por enfrentar: “Si tú me preguntas si estoy conforme, siempre quiero más. Hay deudas y desafíos pendientes”, concluyó, marcando así un balance que combina defensa de la gestión con autocrítica de cara al futuro.

