CPC responde a llamado de la Iglesia por Viernes Santo y plantea eliminar feriados irrenunciables por impacto económico.
Una nueva discusión se abrió en torno al funcionamiento del comercio durante el Viernes Santo, luego de que la presidenta de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC), Susana Jiménez, respondiera al llamado del cardenal Fernando Chomalí a mantener cerradas las grandes tiendas en esa fecha.
El intercambio de posturas surge tras una solicitud pública del arzobispo de Santiago, quien instó a priorizar el descanso de los trabajadores en una jornada considerada significativa para muchas personas.
El origen del debate: llamado desde la Iglesia
En una reciente entrevista, el cardenal Fernando Chomalí pidió a las empresas del retail actuar con consideración hacia sus empleados durante el Viernes Santo.
Según planteó, era importante que el comercio no operara ese día, señalando además que “quienes van a trabajar son los más pobres”, enfatizando el impacto social de la medida.
La respuesta de la CPC
Desde el mundo empresarial, la reacción no se hizo esperar. Susana Jiménez abordó el tema y expuso la postura del gremio frente a este tipo de restricciones.
“La verdad es que a nosotros nos preocupa que existan feriados irrenunciables, ya sea porque son feriados o porque coinciden con períodos electorales”, afirmó.
Impacto económico y comercio informal
La líder de la CPC sostuvo que mantener cerrado el comercio en fechas como esta puede generar efectos negativos en la actividad económica.
Advirtió que la medida implica una “merma muy importante” para el sector y, además, podría incentivar el crecimiento del comercio informal.
Libertad de trabajo y remuneraciones
Jiménez también destacó la importancia de resguardar la libertad de emprendimiento y la posibilidad de que los trabajadores puedan optar por desempeñarse en esas jornadas.
En ese sentido, explicó que estos días suelen representar mayores ingresos tanto para las empresas como para los trabajadores.
“Son días de mayores ventas y eso también redunda en sus propias remuneraciones. Y, por lo tanto, nosotros abogamos por que se elimine la irrenunciabilidad de esos feriados”, concluyó.
Un debate abierto
La discusión sobre el funcionamiento del comercio en fechas religiosas vuelve a instalarse en la agenda pública, enfrentando visiones entre el mundo empresarial y la Iglesia, en un tema que mezcla aspectos económicos, sociales y culturales.

