Gobierno reevalúa tren Santiago–Valparaíso por falta de recursos y priorización de proyectos con mayor impacto social.
El futuro del tren rápido entre Santiago y Valparaíso quedó en entredicho. Desde el Gobierno reconocieron que el proyecto será sometido a revisión, en medio de un escenario económico marcado por restricciones presupuestarias.
La iniciativa, impulsada en la administración anterior, podría enfrentar una eventual postergación mientras el Ejecutivo define cuáles serán las prioridades en materia de inversión pública.
Ajuste fiscal pone presión sobre grandes proyectos
El ministro de Transportes, Louis de Grange, abordó el tema y explicó que, si bien los proyectos ferroviarios tienen un impacto relevante, su continuidad dependerá de la disponibilidad de recursos.
“Los proyectos ferroviarios son de un enorme impacto social”, señaló, aunque advirtió que “está la condición de financiamiento”.
En esa línea, el secretario de Estado enfatizó la necesidad de tomar decisiones en función del contexto económico actual, según La Tercera.
“cuando estamos saliendo de un período con un déficit muy importante y tenemos que realizar ajustes, es absolutamente natural y legítimo evaluar cuáles son las prioridades sociales a nivel país”, sostuvo.
Revisión de prioridades a nivel nacional
Desde el Ejecutivo aseguran que no solo este proyecto será evaluado, sino que se realizará un análisis general de las distintas iniciativas en carpeta.
“Se van a revisar todos los antecedentes de los distintos proyectos (…) y en función de la rentabilidad social y del presupuesto disponible como país se van a definir las prioridades”, explicó de Grange.
Enfoque territorial en la toma de decisiones
El ministro también subrayó que las decisiones no serán uniformes, sino que considerarán las particularidades de cada zona del país.
“Cada región tiene sus necesidades (…) lo fundamental es priorizar aquellas modalidades que sean más beneficiosas para la ciudadanía”, indicó.
Un proyecto en pausa frente a nuevas prioridades
De esta forma, el tren Santiago–Valparaíso queda condicionado a los resultados de esta evaluación, en un contexto donde el Gobierno busca enfocar los recursos en áreas consideradas más urgentes, como vivienda, salud y educación.

