Hermana de Narumi entrega desgarrador relato en juicio en Francia y revela decisión familiar clave.
El tercer juicio contra Nicolás Zepeda en Francia vivió uno de sus momentos más intensos, luego de que el tribunal decidiera adelantar la declaración de los familiares de Narumi Kurosaki.
La intervención de Honami Kurosaki, hermana de la joven japonesa desaparecida en 2016, dejó una profunda impresión en la sala, con un relato cargado de dolor, recuerdos y cuestionamientos.
Un testimonio que remeció el juicio
Durante la cuarta jornada del proceso, el juez Eric Chalbos sorprendió al modificar el orden de las audiencias, permitiendo que la familia de la víctima declarara antes de lo previsto.
Acompañada de un intérprete, Honami tomó la palabra y expresó con claridad su convicción sobre lo ocurrido con su hermana.
“segura de que mi hermana ha sido asesinada”
Luego, profundizó en el vínculo que mantenían, describiendo la cercanía que las unía.
“Narumi no era solo mi hermana mayor, era un ser excepcional. Era mi confidente, mi guía, y confiaba plenamente en ella. La perdí repentinamente en diciembre de 2016″
Recuerdos marcados por la presencia del acusado
En su relato, Honami también abordó situaciones vividas antes del viaje de Narumi a Francia, señalando la constante presencia de quien hoy es acusado en el caso.
“Incluso cuando estaba a solas con ella, Narumi contestaba el teléfono a ese hombre. Mi hermana me dijo que tenía que contestar inmediatamente, o le causaría problemas”
Además, recordó un episodio en Disney, poco antes de la partida de su hermana a Besançon, donde la tensión ya era evidente.
“Por desgracia, ese hombre siempre estaba con nosotras. Acaparaba la atención de mi hermana mayor. Yo no estaba contenta y me mostré fría con Narumi, que no paraba de disculparse… ¡Nuestros días juntas se vieron empañados por la presencia de ese hombre!”
El impacto en la familia tras la desaparición
Honami también relató el momento en que comenzaron a sospechar de lo ocurrido, destacando la intuición de su madre.
“gracias a su intuición, mi madre comprendió de inmediato que este hombre estaba involucrado”
A partir de ahí, describió el duro proceso emocional que enfrentaron como familia.
“A partir de ese momento, comenzó nuestro infierno. Ya no podía comer. Perdí 10 kilos en un mes. Mi madre intentó suicidarse varias veces. Tuvimos que intervenir muchas veces para evitar que se hiciera daño… No podía dormir más de media hora porque tenía miedo de que mi madre se suicidara”
Durante esta parte del testimonio, Taeko Kurosaki, madre de Narumi, no pudo contener las lágrimas mientras escuchaba a su hija.
Una promesa en Francia y una búsqueda que continúa
La joven también recordó su viaje a Francia en 2017, donde vivió un momento íntimo frente al lugar donde su hermana residía.
“Fuimos a la ventana del dormitorio de Narumi; pensábamos que allí seguía vagando su alma. Le hablé, diciéndole lo aterrador, lo horrible que había sido, lo aterrorizada que debió de estar. Prometimos regresar a Japón con su alma. No habíamos venido a rescatar a nuestra hermana, sino a su alma”
El relato continuó con una reflexión sobre los últimos momentos de Narumi.
“No pudimos ayudar a Narumi, que luchó hasta el último segundo. Intentó vivir, agonizando, gritando… Pero nadie vino”
Desconfianza y una determinación firme
Sin mencionar directamente a Nicolás Zepeda, Honami fue categórica al referirse al futuro de la investigación.
“Ese hombre jamás hablará… Y nunca sabremos dónde está Narumi. Ya no podemos confiar en la policía. Sólo estamos nosotros. Hemos decidido continuar la búsqueda de su cuerpo por nuestra cuenta”
Un duelo que no se detiene
Finalmente, la joven compartió cómo ha sido vivir con la ausencia de su hermana durante todos estos años.
“Todos los días, incluso hoy, la gente me habla. Pronto se cumplirán diez años, pero mi vida se detuvo en diciembre de 2016… Me preguntaba por qué seguía viviendo, sin esperanza, sin planes para el futuro. Me pregunto si tengo derecho a disfrutar de buenos pasteles o de un hermoso paisaje, cuando Narumi ya no puede hacerlo”
“Cada año, en su cumpleaños, sufrimos más … Y nos preguntamos si tenemos derecho a sobrevivir a Narumi. Sigo buscándola en mis sueños, pero desaparece de inmediato. Atesoro estos sueños, porque son el único lugar donde puedo volver a verla. Pero cada mañana, debo despertar, y en esta realidad, no la encuentro por ninguna parte”.
El juicio continúa en Francia, con una familia que sigue buscando respuestas y justicia para Narumi Kurosaki, concluyó La Cuarta.

