Terremoto político: La fulminante y drástica decisión del Gobierno contra autoridad que acorralaba a Marcela Cubillos y Arturo Squella
Solicitan salida urgente de autoridad tras revelación de investigación por millonarios sueldos en universidad.
La salida del Superintendente de Educación Superior, José Miguel Salazar, se concretó de forma abrupta este jueves, luego de que el Gobierno encabezado por José Antonio Kast solicitara su renuncia inmediata en medio de una creciente controversia.
La decisión se conoció apenas horas después de que se difundiera un reportaje que daba cuenta de una investigación en curso contra la Universidad San Sebastián, lo que generó un fuerte impacto político y mediático.
La investigación que detonó la crisis
El origen de la polémica se remonta a una publicación del medio de investigación Reportea, que reveló que la Superintendencia estaba próxima a definir sanciones contra la casa de estudios por eventuales irregularidades en contrataciones y remuneraciones.
Entre los casos más comentados figura el llamado “sueldazo”, correspondiente a un pago de $17 millones mensuales por media jornada a la exministra Marcela Cubillos, situación que ya había generado amplio debate en septiembre de 2024.
No obstante, la indagatoria no se limitaba a ese caso. Según lo informado, también se cuestionaron los contratos y salarios de otras 15 personas vinculadas a la institución.
Figuras involucradas en el caso
Dentro de los nombres que aparecieron en la investigación se encuentran figuras del ámbito político y judicial, como Arturo Squella, actual presidente del Partido Republicano, y Manuel Guerra, exfiscal que se encuentra en prisión preventiva por un caso de corrupción que también involucra a Luis Hermosilla y Andrés Chadwick.
Resultados preliminares de la indagatoria
De acuerdo con lo publicado, la Superintendencia había formulado cargos en diciembre pasado, tras detectar que algunos sueldos excedían los rangos establecidos por la propia universidad, además de incumplimientos en los requisitos de contratación.
El proceso se mantenía bajo estricta reserva y avanzaba hacia la eventual aplicación de sanciones.
Renuncia inesperada y con carácter urgente
A menos de 24 horas de que se hiciera pública la investigación, Salazar fue notificado de que debía dejar su cargo de manera inmediata, según confirmó La Tercera.
La instrucción provino desde la Subsecretaría de Educación Superior y, de acuerdo con fuentes cercanas, la medida tomó por sorpresa al ahora exsuperintendente, ya que el tema no había sido abordado previamente en reuniones oficiales.
Además, trascendió que la exigencia fue categórica: debía presentar su renuncia sin dilaciones, a diferencia de otros casos en el sector donde se han permitido plazos o transiciones más extensas.
Un escenario en desarrollo
La salida de Salazar abre nuevas interrogantes sobre el futuro de la investigación y las posibles sanciones a la Universidad San Sebastián, en un contexto donde el tema de las remuneraciones y la transparencia vuelve a instalarse en el centro del debate público.
El caso continúa evolucionando y se espera que en los próximos días surjan nuevas definiciones tanto desde el Gobierno como desde las entidades involucradas.