¡Escalofriante! La macabra teoría sobre cómo Nicolás Zepeda habría ocultado el cuerpo de Narumi
Juicio contra Nicolás Zepeda entra en etapa final con alegatos clave y solicitud de 30 años de cárcel.
La etapa decisiva del juicio contra Nicolás Zepeda ya está en marcha en Francia. Este miércoles se vivió una jornada clave, marcada por el último interrogatorio del acusado y el inicio de los alegatos finales, instancia donde cada parte busca convencer al jurado con sus argumentos definitivos.
El proceso judicial, que ha captado atención internacional, se acerca así a su desenlace tras años de investigación por la desaparición y presunto asesinato de Narumi Kurosaki.
Fiscalía solicita 30 años de prisión
Tras el cierre del interrogatorio, el fiscal Vincent Auger tomó la palabra para exponer la postura del Ministerio Público, solicitando una condena de 30 años de cárcel para el imputado por el delito de asesinato.
Posteriormente, la abogada Sylvie Galley, representante de la familia de la joven japonesa junto a Arthur del Piccolo, lideró una intervención marcada por la carga emocional y la contundencia de sus planteamientos.
Abogada expone supuestos patrones de control
En su alegato, Galley reconstruyó la relación entre Zepeda y Narumi a partir de intercambios escritos entre ambos. Según planteó, estos reflejarían una dinámica de control ejercida por el acusado.
“Pasamos de que Narumi fuera ‘la novia’ a que fuera ‘el objeto’, alguien a quien manipular y moldear a su antojo. Pero lo que Nicolás no había previsto era que Narumi se cansaría y, a veces, desafiaría las condiciones que él intentaba imponerle”, expuso.
La abogada también recordó advertencias que, según señaló, el chileno habría repetido en diversas ocasiones: “Nicolás se lo había advertido. ‘Narumi, estoy perdiendo la paciencia’. Lo repetía una y otra vez: ‘No juegues con mi paciencia’. Podemos ver que Narumi, en Francia, intenta recuperar el control de su vida”.
Mensajes que marcaron la investigación
Durante su intervención, Galley también reveló un mensaje que Narumi habría enviado a su madre poco después de instalarse en Francia.
“Nico está demasiado enamorado de mí, me entristece. No puedo dejarlo, pero solo veo sus defectos”, fue el texto citado ante el tribunal.
Ausencia de pruebas físicas y teoría de la acusación
Uno de los puntos centrales del alegato fue la falta de un cuerpo que permita reconstruir materialmente el crimen. La abogada abordó este aspecto señalando que el caso presenta características distintas a otros homicidios.
“Nicolás Zepeda había tomado todas las precauciones para asegurarse de que esto nunca sucediera”, afirmó.
En esa línea, profundizó en su hipótesis sobre lo ocurrido: “Solo él sabe dónde escondió el cuerpo, solo él sabe cómo lo mutiló para meterlo en una maleta. Un cuerpo sin vida es torturado para ocultarlo… Controlar la muerte es saber que nadie más lo sabe. Es la expresión de la dominación absoluta. Narumi ya no existe en la tierra, ni siquiera como cadáver… Ya no existe”.
Móvil del crimen según la acusación
La abogada también planteó una posible motivación detrás del crimen, vinculando la situación con la relación de Narumi con Arthur del Piccolo.
“Narumi se convirtió en el instrumento de venganza de Nicolas Zepeda contra Arthur del Piccolo. La familia encuentra consuelo en la idea de que Narumi lo amó”, sostuvo.
Un cierre cargado de emoción
Durante los alegatos finales, la madre y las hermanas de Narumi permanecieron en primera fila, visiblemente afectadas por los relatos expuestos en la sala.
En un momento que sorprendió a los presentes, Sylvie Galley decidió dirigirse en japonés, entregando un mensaje cargado de simbolismo, subrayó T13.
“Nicolas Zepeda les arrebató todo, le arrebató la vida a Narumi, le arrebató la muerte, pero hay algo que no nos ha arrebatado: su recuerdo”, expresó.
Finalmente, cerró con una frase que resonó en el tribunal: “Quienes se han ido siguen viviendo en el corazón de quienes quedan… Descansa en paz, Narumi”.
Juicio entra en su etapa decisiva
Con los alegatos finales en curso, el caso entra en su fase más determinante. En los próximos días se espera que el tribunal entregue un veredicto que pondrá fin a un proceso que ha mantenido en vilo tanto a la familia de la víctima como a la opinión pública internacional.