Alza de combustibles preocupa al agro y advierten efectos en precios y costos de producción.
El incremento en el precio de los combustibles comienza a tensionar distintos sectores productivos del país, en un escenario que ya anticipa repercusiones en el costo de vida. La situación fue abordada en una reunión encabezada por el ministro de Economía con representantes de feriantes, agricultores, transportistas y empresarios vinculados a la Confederación de la Producción y del Comercio.
En paralelo, el presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura, Antonio Walker, analizó el contexto en conversación con el medio ADN, advirtiendo sobre un impacto que ya comienza a sentirse.
Un escenario global que golpea a Chile
Walker explicó que el alza de los combustibles responde a factores externos, particularmente a conflictos internacionales.
En ese sentido, afirmó: “Estamos viviendo un contexto geopolítico muy complejo. Este aumento en el costo de los combustibles es consecuencia de una guerra brutal en Medio Oriente. Nosotros importamos el 100% del petróleo, por lo tanto, esto nos golpea directamente”.
Impacto en el sector agrícola
El dirigente detalló que la agricultura ya enfrenta consecuencias concretas, especialmente por modificaciones en beneficios tributarios asociados al uso de maquinaria.
Al respecto, indicó: “En el campo, la maquinaria agrícola —que no circula por carreteras— solía descontar el impuesto específico. Hoy, hasta el 30 de septiembre, ese beneficio se reduce: las grandes empresas podrán descontar solo un 30% y las pequeñas un 80%, ya no el 100%. Eso ya genera un impacto”.
Aumento en transporte y producción
El encarecimiento del combustible también repercute en toda la cadena logística, clave para un país exportador como Chile.
Walker advirtió: “El costo del traslado terrestre, marítimo y aéreo va a subir de manera considerable. Chile es un país exportador de alimentos y está lejos de los mercados. Si sube el costo del flete —por mar, por aire o hacia los puertos— eso se traspasa directamente a la producción”.
Precios de alimentos: incertidumbre y factores en juego
Consultado sobre posibles incrementos en frutas y verduras, el dirigente evitó proyectar porcentajes específicos, pese a estimaciones previas de otros actores del rubro.
En esa línea, señaló: “Es muy difícil, y sería irresponsable de mi parte dar una cifra. Lo que sí puedo decir es que tuvimos una muy buena temporada agrícola. Hubo producción normal de frutas, verduras y hortalizas, por lo tanto, no hay problemas de stock. Y los precios responden a la oferta y la demanda”.
No obstante, reconoció una tendencia histórica: “Históricamente, cuando suben los combustibles, suben los alimentos. ¿Por qué? Porque también aumentan los fertilizantes, especialmente los nitrogenados, que dependen del petróleo”.
Oferta actual y riesgos futuros
Walker destacó que, por ahora, existe disponibilidad de productos en mercados mayoristas como Lo Valledor y la Vega Central.
En sus palabras: “Hemos hablado con mercados mayoristas, con Lo Valledor, con ferias y con la Vega Central, y hoy existe oferta de alimentos, lo que es una buena noticia”.
Sin embargo, advirtió sobre los próximos meses: “el problema es lo que viene. En los próximos meses, el abastecimiento será principalmente desde el norte, porque la temporada en el sur ya termina. Y el flete desde Arica a la zona central va a subir considerablemente, lo que impactará en toda la cadena de costos”.
Consecuencias para las familias
El dirigente reconoció que el escenario es incierto y difícil para los hogares.
Al respecto, sostuvo: “Es una situación muy compleja. Me encantaría tener una respuesta clara, pero no la hay. Hemos conversado con Arturo Guerrero y con el directorio de Lo Valledor. El contexto país es difícil”.
Además, explicó el trasfondo fiscal: “Aquí había dos caminos: seguir aumentando el endeudamiento —que ya supera el 41% del PIB— o ajustar las cuentas fiscales. Hoy estamos viendo las consecuencias, y las familias más vulnerables son las más afectadas”.
Posibles medidas de mitigación
Frente a este panorama, Walker planteó la necesidad de analizar medidas de apoyo para amortiguar el impacto.
En ese sentido, indicó: “Hay medidas paliativas que se deben evaluar: apoyo en parafina, transporte público, bonos para buses escolares y taxis, entre otras. El Ministerio de Hacienda tendrá que ir ajustando estas medidas en un escenario internacional complejo”.
Factores que inciden en los costos
Finalmente, el dirigente explicó que el precio de los alimentos depende de múltiples variables, donde el combustible es solo uno de los factores.
Según detalló: “En la producción de alimentos, el principal costo es la mano de obra, que representa cerca del 65%. Luego vienen los insumos, como fertilizantes, que son alrededor del 22%, y ahí sí puede haber alzas”.
Y concluyó con una advertencia clara: “Entonces, si me pregunta si esto va a afectar los precios, la respuesta es sí: el alza en los combustibles va a impactar en el precio de los alimentos”.

