“Vivo en una…”: El desesperado y último mensaje de Nicolás Zepeda al jurado antes del inminente veredicto
Nicolás Zepeda clama inocencia en cierre de juicio en Francia. “Yo no la maté”, sentenció antes de la deliberación del jurado.
La expectación en el Tribunal de lo Penal del Ródano llegó a su punto cúlmine este jueves. Tras un prolongado tercer proceso judicial, la instancia entró en su fase final para determinar la responsabilidad de Nicolás Zepeda en la desaparición y presunto homicidio de su expareja, la ciudadana japonesa Narumi Kurosaki. El magistrado Eric Chalbos, al dar inicio a la sesión, otorgó al chileno la última oportunidad de dirigirse a la sala antes de que el destino procesal quedara en manos de los juzgadores.
El último descargo de Zepeda: “Vivo en un infierno sin saber qué pasó”
Haciendo uso de su derecho a la última palabra, el imputado optó por romper el silencio con un discurso cargado de emotividad, buscando desmarcarse de la tesis de la fiscalía que lo sitúa como el autor del crimen en territorio francés. Según consignaron medios presentes en la audiencia, el joven insistió en su total ajenidad con los hechos que se le imputan.
“Amé sinceramente a Narumi, con todo mi corazón. Con todos mis defectos, durante diez años ha estado en mis pensamientos. Está conmigo. Vivo en un infierno sin saber qué pasó”, manifestó ante el tribunal.
En su alocución, Zepeda también expresó un profundo sentimiento de culpa, aunque no vinculado al asesinato, sino al hecho de haber abandonado el lugar donde se encontraba la joven antes de que se perdiera su rastro.
“Vivo en una pesadilla de arrepentimiento por haberla dejado, por no haberme quedado con ella”, añadió durante su declaración final.
Gratitud a su círculo y apelación directa al jurado
El chileno aprovechó la instancia para enviar un mensaje a quienes han mantenido la confianza en su relato a lo largo de los tres juicios. En un tono que osciló entre la desesperación y la súplica, enfatizó que la acusación en su contra carece de sustento real.
“Nunca podré agradecer lo suficiente a quienes me apoyaron, por creer en mí, por comprender que era inocente. ¡Yo no maté a Narumi, no pude haber sido yo!“, exclamó con fuerza.
Hacia el cierre de su intervención, Zepeda intentó justificar sus dificultades para comunicar sus emociones durante el proceso, apelando a la fe en el criterio de quienes deben entregar el veredicto.
“Sé que a veces no encuentro las palabras para decirlo, que me cuesta expresarme… Quiero confiar en ustedes”, concluyó mirando a los integrantes del tribunal.
Deliberación bajo estricta reserva
Tras las breves pero intensas palabras del acusado, donde reiteró por última vez: “Yo no la maté”, la sala entró en receso. Los tres jueces titulares junto a los nueve ciudadanos que componen el jurado se retiraron a una sesión privada para deliberar el fallo definitivo.
Se espera que la resolución, que marcará el cierre de uno de los casos policiales con mayor repercusión internacional para Chile y Japón, sea notificada durante el transcurso de la jornada.