Familia de Zepeda busca llevar su caso a la justicia europea tras condena a perpetua en Francia
La condena a presidio perpetuo dictada en Francia contra Nicolás Zepeda abrió un nuevo capítulo judicial. Su familia confirmó que impulsará acciones legales fuera del país europeo, cuestionando duramente el fallo que lo declaró culpable del asesinato de Narumi Kurosaki.
El veredicto, emitido el 26 de marzo de 2026 por el tribunal de Lyon, marcó el cierre del proceso de apelación con una sanción que incluso superó lo solicitado por la fiscalía.
Cuestionamientos al fallo y a las pruebas
Según el entorno del condenado, la sentencia no se sustenta en evidencia concluyente. En un comunicado difundido por Radio Bío Bío, los padres de Zepeda manifestaron su desacuerdo con el resultado del juicio.
Alegan falta de evidencia material
En el documento, Ana Luz Zepeda y Humberto Zepeda plantearon que no se logró acreditar de manera concreta la responsabilidad de su hijo:
“Durante este nuevo juicio, una vez más, ninguna prueba material de culpabilidad fue acreditada en contra de Nicolás”.
Asimismo, sostienen que varios elementos relevantes del caso fueron desestimados o no analizados con el rigor necesario, especialmente bajo el principio de la duda razonable.
El punto clave: el “ADN X3”
Uno de los aspectos que la familia considera determinante es la existencia de un perfil genético masculino desconocido encontrado en una almohada de la víctima.
Dudas sobre un posible tercer involucrado
Este rastro, conocido como “ADN X3”, es interpretado por los cercanos a Zepeda como una señal de que podría haber participación de otra persona en los hechos. A su juicio, este antecedente no fue evaluado con la profundidad que requería durante el juicio.
Acusan un “castigo” por apelar
Otro de los argumentos expuestos por la familia apunta a la severidad de la pena, que impide al chileno acceder a beneficios carcelarios antes de 30 años, extendiendo su eventual libertad hasta 2056.
En esa línea, plantearon que la sanción respondería, en parte, a la decisión de impugnar el fallo inicial dictado en Vesoul:
“Tenemos la profunda convicción de que Nicolás ha sido castigado por haber impugnado la condena dictada en Vesoul y por haber obtenido la anulación de esa decisión”.
Además, calificaron la pena como desproporcionada en comparación con otros casos en Francia:
“La pena pronunciada resulta extremadamente severa y difícil de comprender, incluso si se la compara con condenas dictadas en Francia en casos de terrorismo o asesinatos múltiples”.
El camino hacia tribunales internacionales
Frente a lo que consideran una resolución injusta, la familia adelantó que recurrirá a instancias superiores fuera de Francia.
Apuntan al Tribunal Europeo de Derechos Humanos
El objetivo final sería acudir al Tribunal Europeo de Derechos Humanos, aunque antes deberán agotar el recurso de casación en la justicia francesa.
En ese contexto, el comunicado fue enfático:
“Presentaremos los recursos que correspondan y, si es necesario, acudiremos al Tribunal Europeo de Derechos Humanos o a cualquier instancia que garantice el respeto del derecho a un juicio justo”.
La estrategia busca que una instancia internacional revise si se vulneraron garantías fundamentales, especialmente considerando que el cuerpo de la víctima nunca fue encontrado.
La postura del tribunal y las pruebas periciales
Pese a las críticas de la familia, la justicia francesa dio por acreditada la culpabilidad basándose en peritajes forenses y testimonios.
La teoría de la “muerte seca”
El patólogo Antoine Tracqui explicó ante el jurado el concepto de “muerte seca”, que corresponde a una asfixia o estrangulamiento sin sangrado visible, lo que explicaría el estado en que se encontró la habitación donde ocurrió el crimen.
Este planteamiento se complementa con relatos de testigos que aseguraron haber escuchado “gritos de terror” antes de un silencio abrupto. Además, se sostuvo que el cuerpo pudo haber sido trasladado en una maleta sin mayores dificultades.
Indemnización y cumplimiento de la pena
Junto con la condena, el tribunal determinó el pago de 135.000 euros como compensación para la familia de Narumi Kurosaki y su expareja.
Mientras tanto, Nicolás Zepeda deberá cumplir al menos tres décadas en prisión sin acceso a beneficios, en un caso que sigue generando debate tanto en Chile como en Francia.
“La justicia puede equivocarse”
En el cierre del comunicado, la familia reiteró su convicción de que el fallo es erróneo y que continuarán luchando por revertirlo:
“No dejaremos de luchar contra lo que consideramos una injusticia y poder encontrar esa verdad que todos queremos”.
El proceso ahora entra en una nueva etapa, donde la defensa apuesta por tribunales internacionales para cambiar el destino judicial del caso.

