Revelan nuevos antecedentes del ataque en Calama: diagnóstico previo, tratamiento y detalles que marcan la investigación.
Nuevos antecedentes surgieron este fin de semana en torno al caso de Hernán Meneses Leal, el joven de 18 años acusado de protagonizar un violento ataque al interior del Instituto Obispo Silva Lezaeta.
El hecho, ocurrido el pasado 27 de marzo, dejó como víctima fatal a la inspectora María Victoria Reyes, además de varios heridos, entre ellos una paradocente y estudiantes.
Diagnóstico previo y seguimiento médico
Informe apuntaba a necesidades de apoyo
De acuerdo a información publicada por La Tercera, el imputado había sido diagnosticado en 2021 con Trastorno del Espectro Autista (TEA).
Un informe emitido por el Centro HY Educa establecía que el joven requería acompañamiento para mejorar su comunicación social, además de controles periódicos.
El documento también sugería un plan de apoyo integral que incluyera atención psicológica, psicopedagógica y neurológica.
Cambios recientes en su conducta
Medicación y asistencia parcial al colegio
En los meses previos al ataque, se registró un deterioro en su rendimiento académico. Paralelamente, se encontraba bajo tratamiento con medicamentos como sertralina y zopiclona.
Debido a su condición, contaba con autorización médica para asistir solo media jornada a clases, entre las 10:00 y las 13:15.
Sin embargo, pese a no acudir habitualmente los viernes, eligió el 27 de marzo para ejecutar el ataque.
Hallazgos tras el ataque
Planificación y referencias a casos internacionales
Según los antecedentes, el joven ingresó al establecimiento portando armas blancas que incluían inscripciones relacionadas con autores de masacres escolares en el extranjero.
Además, en su habitación se encontró un documento en el que habría planificado el ataque, contemplando la intención de asesinar a ocho personas.
Contexto personal y entorno
Intereses y comportamiento social
El imputado vivía con su madre y, en etapas anteriores, también residió con sus abuelos en Vallenar. Su entorno estuvo marcado por un cuadro depresivo que, con el tiempo, se intensificó.
Según el mismo medio, solía refugiarse en redes sociales, videojuegos y contenido audiovisual, incluyendo títulos como Fortnite, Grand Theft Auto, Batman, Joker y Los Soprano.
También participó en un taller de teatro, donde fue descrito como reservado: “tímido, retraído y silencioso”. Su asistencia disminuyó durante 2025 hasta abandonar la actividad.
Situación judicial actual
Defensa busca inimputabilidad
Actualmente, Meneses permanece en prisión preventiva tras ser formalizado por el ataque.
Su defensa trabaja en una estrategia para que sea declarado inimputable, argumentando posibles efectos asociados a su medicación.
En paralelo, la Fiscalía cuenta con un informe psiquiátrico que señala la presencia de ideación suicida, rasgos narcisistas, paranoides y comportamiento antisocial.
El caso continúa en desarrollo, mientras las autoridades avanzan en la investigación de uno de los hechos más impactantes registrados recientemente en el ámbito escolar.

