Cuaderno clave revela pensamientos previos del imputado en el caso del “asesino de Calama” y abre nuevas líneas investigativas.
La indagatoria por el violento ataque ocurrido en el Instituto Obispo Silva Lezaeta, en Calama, sigue sumando antecedentes que profundizan la complejidad del caso. En el centro de la investigación está el joven imputado, Hernán Meneses Leal, cuyo comportamiento previo al hecho ha comenzado a ser analizado con mayor detalle por los equipos policiales.
Uno de los hallazgos más relevantes corresponde a un cuaderno encontrado en su domicilio, el cual hoy es considerado una pieza clave para entender su estado emocional antes del ataque.
Un cuaderno que marcó un giro en la investigación
De acuerdo a un reportaje de Meganoticias, la Brigada de Homicidios realizó diligencias en la vivienda del estudiante, donde detectaron un objeto que rápidamente captó la atención de los investigadores.
Un registro personal con mensajes inquietantes
Se trataba de un cuaderno ubicado junto a su cama, cuyo contenido no tenía relación con actividades académicas. Por el contrario, los peritos determinaron que funcionaba como una especie de diario personal, donde el joven volcó pensamientos, emociones y reflexiones previas al ataque.
La primera página generó especial impacto, ya que incluía una instrucción explícita: “Difundir”.
A partir de ese punto, los detectives interpretaron el documento como un posible manifiesto, considerando la intención de que su contenido fuera conocido públicamente.
Reflexiones que evidencian conflicto interno
En las páginas siguientes, el escrito da cuenta de dudas, temores y una sensación de inevitabilidad frente a lo que estaba por ocurrir.
Frases que marcaron a los investigadores
Entre los pasajes más relevantes, el joven expresó: “Creo que llegó la hora, estoy listo con todo, pero no mentalmente”.
También dejó entrever una lucha interna respecto a su decisión, señalando: “Seguir posponiendo es un riesgo que no puedo tomar si de verdad quiero hacer esto… Bueno, ya no siento que haya marcha atrás, no sin consecuencias”.
A esto se suma una declaración que evidencia temor ante el desenlace: “Decir que no tengo miedo sería mentir”.
Incluso proyectó posibles consecuencias de sus actos: “Si sigo adelante en menos de 24 horas estaré muerto o con la vida arruinada… 19 años ya fue mucho para seguir así y eso me consuela, supongo”.
Referencias a posibles objetivos generan nuevas dudas
El contenido del cuaderno también incluyó menciones a eventuales blancos del ataque, lo que abre interrogantes sobre el grado de planificación del hecho.
En uno de los extractos, el imputado escribió: “Ni siquiera estoy seguro de atacar a los niños, puede que vaya por escorias de (educación) media, aunque tenga mucha menos letalidad y me superen con facilidad”.
A ello añadió: “Veremos si la empatía por los pequeños gana… independientemente de que la muerte infantil sea la solución y salvación a la vida (después de la no existencia), deja claro que los más grandes se morirán del temor y violencia mucho, mucho más”.
“Demandas” posteriores al ataque
Otro aspecto que llamó la atención de los investigadores fue la inclusión de una serie de solicitudes que el joven dejó estipuladas tras el eventual ataque.
Peticiones dirigidas a autoridades y medios
Entre los puntos señalados en el documento, destacan los siguientes:
- “Solicito de parte de las autoridades y medios de comunicación la mayor privacidad y el mejor trato a mi familia, la cual repito, ‘NO’ tienen nada que ver con esto ni sospechan de nada, y no por descuidados, sino por yo estar mintiendo y ocultándolo.”
- “También solicito que se les de protección a sus identidades y protección legal de ser necesaria.”
- “Solicito que mi investigación no involucre como sospechoso a ningún grupo, organización o individuo, actué solo y no fui invitado ni conté mis planes a nadie. Soy el único culpable.”
- “Si mi hogar es investigado, que mi gato sea tratado de la mejor forma y se mantenga bajo el cuidado de mi familia.”
- “Que se enfatice el aspecto irónico y burlesco de mi ataque.”
- “Que mi ataque sea visto como original y propio más allá de las inspiraciones, y que si se asocia con otros atacantes, sea con los nombrados aquí y en mis armas.”
- “Que el estado entregue atención psicológica y médica a mis más cercanos.”
- “Que los registros de este diario se hagan públicos.”
- “Que los detalles de mi posible entierro/cremación sean privados para omitir hostigamiento a mi familia.”
Un elemento clave para reconstruir el caso
El contenido de este cuaderno se ha transformado en una pieza central dentro de la investigación, ya que permite a los equipos especializados aproximarse al estado mental del imputado y a los factores que podrían haber influido en su actuar.
Mientras avanzan las diligencias, este tipo de antecedentes sigue siendo analizado por peritos y autoridades, en busca de esclarecer completamente lo ocurrido y determinar las responsabilidades correspondientes.

