Un análisis numerológico anticipa cómo sería el primer año de José Antonio Kast en el poder y qué tipo de liderazgo marcaría el 2026.
El arranque de 2026 podría convertirse en una etapa clave para el presidente electo José Antonio Kast, al menos desde una mirada distinta a la política tradicional. Así lo planteó Kenita Larraín, quien analizó el escenario que enfrentará el mandatario desde la numerología.
Un año decisivo según la numerología
La exmodelo abordó este tema en el matinal Contigo en la Mañana, donde sostuvo que el 2026 estaría marcado por un giro en la forma de ejercer el liderazgo, con énfasis en la cooperación y la búsqueda de acuerdos.
Según explicó, Kast ingresará a una vibración especial durante este nuevo ciclo político, lo que influiría directamente en su manera de gobernar.
La energía que marcará el 2026
De acuerdo con el análisis de Kenita Larraín, el presidente electo transitará por una vibración número 2, asociada al orden, la integración y el trabajo conjunto entre distintos sectores.
“Este año él va a estar en una energía dos, donde claramente va a llamar al orden y a la seguridad, pero desde un lugar mucho más amoroso”, explicó en pantalla.
Un liderazgo enfocado en la unidad
La numeróloga señaló que esta energía coincidiría con el tono que Kast ha mostrado tras su triunfo electoral, especialmente en sus llamados a la unidad nacional.
“Cuando habló de unidad e integración en su discurso, eso tiene que ver directamente con la energía que va a estar viviendo. No sería extraño que convoque a sectores políticos distintos para colaborar”, afirmó.
Un número maestro que influye en su forma de comunicar
Kenita Larraín también destacó que la fecha de nacimiento del presidente electo contiene un número maestro que impactaría directamente en su manera de expresarse y liderar.
“Él tiene una maestría asociada al número seis, que tiene que ver con Venus. Es una energía que lo hace elegir bien las palabras, ser amable y mantener la armonía, incluso cuando pone límites”, detalló.
Según la especialista, esta cualidad no sería aprendida ni forzada. “Es un gran comunicador. No es algo forzado, es algo que él trae”, recalcó.
El poder de la palabra
Finalmente, profundizó en el simbolismo que rodea su capacidad comunicacional y el impacto que podría tener en su mandato.
“Él puede bendecir con la palabra. El número tres se llama diabólico divino, que si tú maldices con la palabra, estás como en la energía baja, cierto, de tu poder. Pero en este caso, como a él le sale en una ubicación luminosa, él bendice con su palabra”, concluyó.
Un análisis que, desde la numerología, proyecta un 2026 marcado por la búsqueda de consensos y una forma distinta de ejercer el poder.

