Willy Sabor recuerda con emoción a Andrés Caniulef y revela cómo vivió el momento en que se enteró de su muerte, destacando su talento y humanidad.
El mundo del espectáculo continúa consternado tras conocerse la muerte del periodista Andrés Caniulef, quien falleció cerca de la medianoche del viernes a los 48 años. Su partida, ocurrida en un departamento ubicado en Mac Iver con Santo Domingo, en pleno centro de Santiago, provocó conmoción en los medios y entre quienes trabajaron a su lado.
El recuerdo de Willy Sabor
Entre quienes reaccionaron con pesar estuvo el locutor radial Andrés González, más conocido como Willy Sabor, quien compartió pantalla y micrófono con Caniulef en distintas etapas de su carrera.
En conversación con T13 Finde, el panelista de Hay que decirlo admitió estar profundamente afectado por la noticia.
“Tuve la suerte de trabajar con él… siempre se veía un tipo muy apasionado por lo que hacía”, relató, recordando que Caniulef llegó a radio muy joven, pero desde el primer día demostró compromiso y entusiasmo.
Retrato de un estilo único
Willy Sabor destacó la personalidad que el periodista proyectaba dentro y fuera de pantalla:
“Era un tremendo personaje, con mucha personalidad, siempre dando la pauta, siempre bien informado, siempre dando su opinión certera”, señaló.
El locutor añadió que con el tiempo su relación con Caniulef se fue estrechando, pasando de interacciones formales a un vínculo más cercano. “Cuando trabajábamos juntos… le gustaba tirar la talla, se reía de los chistes (…) era muy cercano y muy amable”, recordó.
Cómo se enteró del fallecimiento
El comunicador contó que la noticia llegó inesperadamente a un grupo de WhatsApp del programa en que trabaja:
“Súpe por el grupo de ‘Hay que decirlo’ (…) no lo podíamos creer. Me meto a las redes y no salía nada… hasta que se hizo oficial la triste noticia”, comentó.
Un hombre reservado y auténtico
Entre risas mezcladas con nostalgia, aseguró que Caniulef tenía épocas en que prefería la introspección.
“Lo notaba un poquito solitario (…) como que le gustaba estar solito”, contó, recordando episodios durante el Festival de Viña en que el periodista se alejaba de la multitud tras las grabaciones.
Aun así, dijo que el cariño era genuino y que se trataba de uno de esos profesionales “a los que uno les creía todo” por su compromiso y transparencia frente al público.
Una figura que dejó huella
Para Willy Sabor, el fallecido comunicador era más que un colega visible en pantalla:
“Era una persona muy atractiva para la TV y vivía muy intensamente la pega”, afirmó.
También confesó que muchos aprendieron de él y que su ausencia dejará un vacío difícil de llenar:
“Lo vamos a echar mucho de menos… Yo lo recuerdo con mucho cariño, como compañero, como un personaje de TV muy importante para Chile”, expresó.
Visiblemente afectado, cerró con una reflexión sobre el proceso de duelo:
“El tiempo no más calma estas heridas tan grandes”, dijo, asegurando que los próximos días serán especialmente tristes para quienes compartieron con él.
La confesión que remeció al programa
En conversación con los medios, Willy Sabor recordó la entrevista que marcó un antes y después en Hay que decirlo, cuando Caniulef contó que llevaba ocho años viviendo con VIH.
Según relató el locutor radial, el equipo sintió sorpresa inicial ante la sinceridad del comunicador frente a cámaras.
“Fue una sorpresa, pero al otro día estaba con nosotros y no se habló más del tema”, recordó.
Una mirada libre de estigmas
Willy destacó que, pese a la fuerza de la revelación, la noticia no cambió la dinámica del programa ni la percepción hacia Caniulef. “Esta enfermedad ya tiene tratamiento, no es lo mismo como en los 80’”, explicó, subrayando los avances médicos y la importancia de tratar el VIH como una condición crónica y controlable.
De hecho, al día siguiente la rutina siguió tal como siempre:
“Estábamos al otro día como si nada haciendo el programa, sabiendo que Andresito tenía una enfermedad de base. Después no se habló más del tema”, agregó.

