“Lo que yo quiero es…”: El enorme y desconocido sueño que Andrés Caniulef dejó pendiente antes de su muerte
Andrés Caniulef abrió su corazón antes de morir: reveló el sueño político que esperaba cumplir y cómo planeaba cambiar su vida en 2028.
Antes de su repentino fallecimiento a los 48 años, Andrés Caniulef no solo vivía un renacer televisivo. También mantenía un sueño que venía construyendo desde hace más de una década: convertirse en alcalde.
El periodista, reconocido por su trayectoria en espectáculos y televisión, reveló sus planes en una entrevista emitida en julio de 2025 en el programa Only Fama, donde conversó de manera íntima con José Antonio Neme.
Rechazó candidatura a diputado para seguir otro camino
En la charla, Caniulef contó que había recibido una propuesta concreta desde el Partido Humanista para competir como diputado, pero no sintió que fuera su momento.
“Todavía no estoy preparado”, confesó, agregando luego:
“Quiero hacer otras cosas previas”.
No se trataba de falta de interés, sino de una meta distinta y más personal.
“Lo mío es el servicio social”
Fue en ese instante que Andrés sorprendió al revelar cuál era su verdadero objetivo más allá de la televisión.
“En realidad, lo que yo quiero es ser alcalde. Porque lo mío, más que la política, es el servicio social”, explicó.
Su vínculo con la comunicación seguía firme. “Además, a mí todavía me queda mucho por hacer en la tele”, añadió, aclarando que su carrera todavía tenía espacio para nuevos proyectos.
Un sueño que llevaba desde 2011
Ante la pregunta de Neme sobre si aquel interés venía de siempre, el periodista recordó su primera entrevista pública:
“Siempre, en mi primera entrevista que salió en el diario Las Últimas Noticias, en 2011, digo: ‘Yo quiero ser alcalde de una comuna pobre’”.
Su idea, detalló, era prepararse con calma y esperar hasta 2028 para iniciar su camino político y materializar esa meta.
La vida que se venía “buena”
El propio Neme cerró el momento con palabras que hoy resuenan con fuerza:
“Tienes tiempo. Está interesante, está entretenido. La vida se viene buena, parece”.
Caniulef no alcanzó a concretar ese anhelo, pero su mensaje quedó grabado en la memoria de quienes lo escucharon: su vocación de servicio estaba lista para dar un salto a otro escenario.