“No nos hacemos respetar”: La verdadera y cruda razón por la que ‘Ruperto’ le dijo que NO al Festival de Viña
Cristián Henríquez reveló por qué rechazó volver a Viña y explicó qué lo frenó pese a estar cerca del escenario.
El esperado regreso de Ruperto al Festival de Viña estuvo más cerca de lo que muchos creían. A dos décadas de su última aparición en la Quinta Vergara, Cristián Henríquez recibió una invitación para presentarse en 2026, pero finalmente decidió declinarla. El comediante contó en detalle por qué optó por bajarse del proyecto, pese a haber avanzado en conversaciones formales.
La revelación la hizo en el programa Sin editar, conducido por Pamela Díaz en YouTube, donde se sinceró sobre los motivos que lo llevaron a cerrar la puerta —por ahora— al certamen viñamarino.
La invitación que estuvo a punto de concretarse
Durante la charla, fue la propia animadora quien lo enfrentó con una pregunta directa: “¿Te gustaría volver al Festival de Viña?”. La respuesta de Henríquez fue clara y sin rodeos.
El humorista reconoció: “Estuve cerca este año. Me llamaron”, confirmando que hubo acercamientos reales con la producción.
Reuniones con la organización
Según relató, incluso sostuvo encuentros con altos ejecutivos del canal organizador. Allí explicó: “Juan Pablo González me ofreció Viña, nos juntamos, conversamos; pero no llegamos a acuerdo”, en alusión al director general de proyectos estratégicos de Megamedia.
El punto que terminó por frenar su regreso
Aunque el interés estaba, Henríquez aseguró que el principal obstáculo fueron las condiciones económicas ofrecidas. En ese contexto, fue crítico con la forma en que —a su juicio— se valora el trabajo de los humoristas en el festival.
“Realmente no nos hacemos valorar, no nos hacemos respetar en ese sentido”, lanzó, comparando los honorarios con los de otros artistas que se presentan en la Quinta Vergara.
Las cifras que puso sobre la mesa
El actor, recordado también por su paso en Detrás del Muro, fue aún más específico al señalar: “Creo que todos saben el piso que le pagan a los comediantes: 25 millones de pesos”.
Desde su perspectiva, ese monto no compensa el riesgo, la presión mediática ni la exposición que implica subirse al escenario más exigente del país.
Por qué hoy prefiere otros escenarios
Ante ese panorama, Henríquez explicó que opta por presentaciones en otro tipo de eventos, donde puede mantener mayor control de su carrera.
Al respecto, sostuvo: “Por ese monto, es mejor priorizar otro tipo de eventos. Déjame tranquilo, me doy una vuelta por dos festivales o tres eventos, ¡o diez eventos!, y la hago igual, y no me quemo con la rutina”.
Críticas a la organización del certamen
El comediante también apuntó sus dardos hacia quienes coordinan la parrilla humorística del festival.
En ese sentido, afirmó: “Creo que están súper equivocados los de la organización del Festival, los que buscan especialmente a los comediantes”, marcando distancia con el modelo de negociación actual.
El cariño intacto por Viña
Pese a todo, Henríquez dejó claro que su relación emocional con el certamen sigue siendo fuerte.
“Me encanta el Festival de Viña”, confesó.
Sin embargo, también fue honesto respecto al futuro y cerró con una condición concreta: “Ojalá que cuando se acerque el fin de mi carrera en televisión, poder cerrarlo ahí; pero así como están las condiciones, es imposible”.
Una puerta que no se cierra del todo, pero que por ahora seguirá esperando mejores tiempos para el regreso de Ruperto a la Quinta Vergara.