Ludmila Ksenofontova reaccionó al nuevo romance de Álvaro Ballero y pidió frenar la polémica pública por el bienestar de sus hijos.
La aparición de Álvaro Ballero junto a una mujer desconocida en un matrimonio desató una ola de comentarios en redes y programas de farándula. Las imágenes reactivaron la atención mediática en torno a su vida sentimental, especialmente porque meses atrás el exchico reality había asegurado en televisión que seguía enamorado de Ludmila Ksenofontova y que intentaba recomponer su matrimonio.
Ahora, con los rumores convertidos en tema nacional, fue la propia patinadora rusa quien decidió tomar la palabra para aclarar su postura y bajar el tono al revuelo.
El quiebre que volvió a la palestra
La polémica no solo se alimentó por las fotografías del evento social. También pesó el recuerdo reciente de Ballero en Primer Plano, donde hablaba de su deseo de reconciliarse con Ludmila.
Tras confirmarse que estaría iniciando una nueva relación, el rostro televisivo salió a defenderse públicamente y aseguró que su exesposa también habría seguido adelante con su vida sentimental.
Ludmila Ksenofontova responde en redes
En medio del debate, la bailarina optó por usar sus plataformas digitales para entregar un mensaje directo y evitar que la situación escalara aún más.
Su llamado a no pelear públicamente
Ludmila fue enfática en explicar que no quiere entrar en conflictos abiertos con Ballero y que su prioridad absoluta son sus hijos.
En su publicación escribió: “Ayer subí un reel por mi cumpleaños y es impresionante tantos comentarios innecesarios. Nosotros con Álvaro estamos separados, cada uno puede rehacer su vida”.
Con esas palabras, dejó en claro que no pretende polemizar y que busca mantener la situación lejos de disputas mediáticas.
La versión que entregó Ballero
Paralelamente, el propio Álvaro Ballero aseguró que Ludmila llevaría más de tres semanas con una nueva pareja, razón que —según él— lo impulsó a dar vuelta la página y avanzar en su propio proceso personal.
Un nuevo capítulo en una historia que sigue captando atención pública, pero que, al menos desde la voz de la patinadora, intenta cerrarse con un mensaje de calma y foco en la familia.

