Gabriel Urzúa reveló sin filtros por qué aceptó entrar a Fiebre de Baile y explicó el complejo momento laboral que vivía.
Gabriel Urzúa sorprendió con una confesión sin filtros al explicar qué lo motivó a sumarse a Fiebre de Baile, estelar de Chilevisión donde llegó hasta la final. Lejos de discursos elaborados, el actor optó por una honestidad brutal que generó risas, pero también abrió una reflexión sobre la realidad laboral del mundo actoral.
La experiencia que lo sacó de su zona de confort
En conversación con el programa Sin editar, el intérprete explicó que su paso por el espacio de baile fue especial porque, a diferencia de su trabajo habitual, no estaba interpretando a nadie más que a sí mismo.
Según contó, lo que “marcó mi pasó” por el programa fue que “nunca hice un personaje”, algo que lo descolocó desde el primer momento, ya que no tenía ese resguardo que suelen usar los actores para enfrentar la exposición, la vergüenza y el pudor.
La pregunta directa de Pamela Díaz
Durante la entrevista, Pamela Díaz no dudó en ir al hueso y le lanzó una pregunta sin rodeos: “¿Y por qué aceptaste?”.
La respuesta de Urzúa fue tan directa como inesperada.
“Por la plata po”: la frase que desató risas
Sin pensarlo demasiado, el actor respondió: “Por la plata po”. Su sinceridad provocó carcajadas en el estudio, tanto de la conductora como del equipo técnico, a lo que él agregó un enfático “obvio”, antes de explicar el complejo momento personal que atravesaba.
Un año marcado por la falta de trabajo
Urzúa detalló que su decisión estuvo directamente ligada a una etapa difícil en lo laboral. “Tenía un año muy malo y fue como ‘ya, salió Fiebre de baile, hablé con la agencia y ‘qué atroz conchesumadre’’; pero estaba tan mal”, reconoció, asegurando que prácticamente no tenía alternativas.
Luego profundizó: “Había pasado todo el año sin pega, sin teleseries, películas ni nada”.
La crudeza del oficio actoral
Ante ese escenario, Pamela Díaz comentó “Qué ingrato igual”, a lo que Urzúa respondió con resignación: “Sí po, es puro resistir”.
La conductora cerró esa reflexión con una mirada más amplia sobre el rubro: “Es heavy porque uno le pregunta a los actores ‘¿qué cambiarías?’ y te dicen ‘nuestra pega es súper maldita, porque puedes estar seis meses sin pega… y después, piola’”.
Más tiempo en pantalla del que imaginaba
Tras aceptar el desafío, Urzúa contó que junto al equipo “hicimos un modelo de lo que podría avanzar” dentro del programa. En ese escenario, pensó que duraría apenas un mes, lo suficiente para obtener un ingreso que le permitiera “arreglarse para terminar el año bien”.
Sin embargo, la historia fue distinta: permaneció cuatro meses en competencia y llegó a la final, lo que se tradujo en un monto mayor al esperado.
Un regreso que, por ahora, está descartado
Pese al buen resultado, el actor fue claro al señalar que no planea volver a un formato similar, ya sea un reality o incluso una eventual segunda temporada de Fiebre de Baile. “Ni nada”, afirmó tajante.
La razón es simple y directa: “Es que es mucha pega y difícil”, concluyó.

