Yamila Reyna reaccionó con dureza tras la difusión de su denuncia y cuestionó la filtración del caso exhibido en televisión.
La emisión de Primer Plano durante la madrugada de este lunes instaló una fuerte polémica, luego de que se dieran a conocer antecedentes de la denuncia presentada por Yamila Reyna contra el cantante Américo ante Carabineros.
El programa expuso parte del testimonio de la actriz, quien relató un episodio de violencia ocurrido en la comuna de Empedrado y, especialmente, durante el trayecto de regreso a Santiago, hechos que —según su versión— habrían ocurrido frente a testigos.
El relato que remeció la madrugada
En el espacio televisivo se dio cuenta de un crudo relato en el que la intérprete describió agresiones reiteradas durante ese viaje, lo que generó un amplio impacto en redes sociales y en la opinión pública.
La exposición del contenido, sin embargo, no fue bien recibida por la denunciante, quien horas después utilizó sus plataformas digitales para manifestar su molestia y preocupación por lo ocurrido.
La dura reacción de Yamila Reyna
Tras la emisión del programa, la comediante publicó un extenso mensaje en el que apuntó directamente a la difusión de antecedentes que, según señaló, debían mantenerse bajo estricta reserva.
“La filtración de una causa judicial que tiene obligación de reserva no solo para los intervinientes, sino que para cualquier persona, se encuentra sancionada por la ley, y la vulneración de la misma puede dar lugar a responsabilidad penal y a la configuración de diversos ilícitos, según corresponda”, escribió.
En esa misma línea, recalcó que este tipo de hechos no pueden quedar sin consecuencias legales.
“En ese caso, el tribunal del cual se han filtrado esos antecedentes debe remitir de oficio los antecedentes al Ministerio Público para que investigue los eventuales delitos a que hubiere lugar, ello sin perjuicio de otras responsabilidades legales que pudieren derivarse y que haremos valer junto a mi abogado”, agregó.
Un mensaje para otras víctimas
Más allá de su situación personal, Reyna sostuvo que la exposición pública de su denuncia envía un mensaje preocupante a quienes atraviesan situaciones similares.
“Es una pésima señal para todas las víctimas de violencia intrafamiliar de este país”, afirmó.
Finalmente, apuntó directamente a una eventual responsabilidad institucional.
“El tribunal de familia filtró mi causa públicamente, algo que legalmente es un delito”, acusó, cerrando su reflexión con un mensaje cargado de emoción.
“Me siento vulnerada, expuesta y desprotegida por la entidad que debiese haberme protegido. Esta es la razón por la que muchas veces no se denuncia”, concluyó.

