El cierre del show de Asskha Sumathra en Viña generó acusaciones de censura, pero desde Mega y la comediante lo descartaron.
El inesperado término de la rutina de Asskha Sumathra en el Festival de Viña del Mar encendió al público de la Quinta Vergara y desató una ola de comentarios en redes sociales. Las pifias y los gritos del “Monstruo” instalaron rápidamente una acusación: un supuesto acto de censura.
Reacciones tras el abrupto final
La controversia creció en plataformas digitales, donde muchos apuntaron directamente a Mega como responsable del cierre. Sin embargo, desde la organización del certamen salieron a aclarar la situación y negar cualquier intervención arbitraria.
La respuesta desde la dirección del Festival
El director ejecutivo del evento, Daniel Merino, utilizó sus redes sociales para explicar lo ocurrido y asegurar que los tiempos se respetaron.
“Asskha Sumathra tenía 50 minutos de rutina pactados y es lo que duró su rutina en el escenario de la Quinta Vergara, conectando con la audiencia rápidamente”, sostuvo.
Carlos Heller respalda la versión oficial
En la misma línea, Carlos Heller, dueño de Megamedia y presidente de su directorio, también descartó que existiera censura. En conversación con BioBioChile, fue escueto.
“Para nada, no, si era la rutina que tenía. Lo dijo en la conferencia de prensa. Está todo bien, todo perfecto”, afirmó.
La palabra de Asskha Sumathra
Tras bajar del escenario, la comediante —ganadora del programa Coliseo— enfrentó a la prensa y optó por restarle dramatismo a la situación. “Nunca remato historias y el cierre fue pensado así”, explicó.
Además, defendió el resultado de su presentación pese a la polémica. “No podemos pensar que el corte es más importante que el resto. La pega está hecha”, agregó.
Improvisación y respeto por los tiempos
Asskha también aclaró que su trabajo no se rige por un guion rígido. “El libreto tiene una guía y ya estaba todo hecho (…) Quienes conocen mi trabajo saben que la improvisación es lo más importante”, afirmó.
Finalmente, recordó que el Festival funciona con horarios definidos. “Todos los artistas tenemos un tiempo destinado y hay que respetar a los artistas que vienen”, concluyó.
Así, mientras las redes siguen divididas, desde la organización y la propia humorista coinciden en una versión: no hubo censura, sino un cierre acorde a lo pactado.

