La reflexión de Jorge Baradit sobre Mon Laferte sacude el debate tras Viña 2026 y cuestiona el costo real del éxito artístico
El impacto internacional de Mon Laferte tras su aplaudida y emotiva presentación en el Festival de Viña del Mar 2026 sigue generando reacciones. Una de las más profundas vino desde el mundo intelectual, de la mano del escritor Jorge Baradit, quien compartió una reflexión que fue mucho más allá del escenario.
El autor y exconvencional constituyente destacó el magnetismo artístico de la cantante, pero también abrió un debate incómodo sobre el relato que suele construirse en torno al éxito.
El magnetismo artístico de Mon Laferte
Baradit no escatimó elogios al analizar el presente creativo de la artista chileno-mexicana. Para él, la clave está en su autenticidad. Mon, asegura, “hace lo que quiere y como es honesta en su gesto artístico, le sale todo bien”. Incluso confesó admirarla profundamente, señalando que “hay algo hipnótico” en su forma de expresarse sobre el escenario.
Sin embargo, su análisis no se quedó solo en el aplauso.
La historia que no debe romantizarse
El escritor quiso detenerse en la dura historia personal de Mon Laferte, marcada por abusos y precariedad durante su infancia y adolescencia. Desde ahí lanzó una advertencia directa: “Ojo con romantizar su camino doloroso. No es ‘admirable‘ todo lo que tuvo que vivir para llegar ahí, es una mierda”, afirmó sin rodeos.
Baradit profundizó en esa idea, apuntando a una crítica estructural: “El romanticismo a veces esconde lo que la clase trabajadora debe vivir para alcanzar sus sueños: abuso, mala escolaridad, precariedad, abandono, triple esfuerzo, triple desgaste”.
En ese mismo tono, agregó una frase que resonó con fuerza en redes sociales: “Ojalá la niña Montserrat Bustamante Lafferte nunca haya tenido que vivir tanta porquería”.
¿Un ejemplo injusto de superación?
Para Baradit, presentar a Mon Laferte únicamente como un “caso de superación” es una mirada incompleta y peligrosa. A su juicio, ese relato forma parte de un discurso que normaliza el sacrificio extremo: “Es injusto, es parte de la propaganda mentirosa de este modelo que vive de la picadora de carne humana, que necesita que mil se arrojen al vacío para que solo uno logre abrir el paracaídas”.
Aun así, no dejó de reconocer el talento excepcional de la artista, calificándola como una excepción: “Ella es una maravillosa excepción por sus monumentales atributos y el particular camino por donde la vida la llevó (…)”.
La pregunta que incomoda
El análisis cerró con una reflexión que va más allá de la música y apunta al sistema de oportunidades.
“¿Cuántas Mon Laferte en diferentes áreas nos hemos perdido por la falta de oportunidades de este modelo que nos trata como esclavos de baja valía?”, se preguntó.
Finalmente, Baradit resumió su postura con una frase tan dura como honesta:
“Grande, Mon. Ejemplo no solo de superación, sino de la vida de mierda que la clase trabajadora como ella debe pasar para alcanzar sus sueños, pudiendo ser diferente”.
Una reflexión que, tras Viña 2026, dejó claro que el éxito también puede ser una puerta para cuestionar las desigualdades que siguen marcando el camino de muchos talentos.

