Una querella por arriendo impago remece a Coté López. Cheques protestados y un local abandonado en Viña complican el escenario
Un nuevo flanco judicial se abrió para Coté López. La empresaria e influencer enfrenta una acusación por presunta estafa, vinculada al no pago de arriendo de un local comercial en Viña del Mar, situación que involucra directamente a su marca de belleza.
La controversia apunta a Clo By Coté, proyecto lanzado en 2020 que alcanzó rápida visibilidad, pero que hoy quedó bajo la lupa tras una acción judicial impulsada por el recinto donde operaba.
Mall Marina presenta querella por millonaria deuda
El Mall Marina decidió interponer una querella por una deuda acumulada asociada al arriendo del local. De acuerdo con antecedentes publicados por The Clinic, la empresa ligada al negocio habría entregado cinco cheques para cubrir el monto pendiente, que ascendía a $33.976.330.
Cheques protestados y firmas cuestionadas
El conflicto escaló cuando los documentos bancarios fueron protestados. Según la acción judicial, las firmas consignadas en los cheques habrían sido inconsistentes e incluso calificadas como “ilegibles”, lo que impidió el cobro y profundizó la disputa.
Local abandonado y quiebre de contactos
La querella sostiene que, tras la entrega de los cheques, Coté López y su socio habrían abandonado el local sin previo aviso, dejando de responder llamados y comunicaciones formales. Esta falta de contacto, acusa el centro comercial, bloqueó cualquier intento de solución contractual.
La sociedad involucrada y versiones cercanas
Los cheques estaban emitidos a nombre de Importadora y Comercializadora Clo SpA, sociedad vinculada a la marca de cosméticos. No obstante, cercanos a la exmodelo aseguran que ya no formaba parte de esa empresa cuando ocurrieron los hechos, ya que habría vendido su participación tras una alianza comercial con Ripley.
Posteriormente, la influencer habría creado una nueva compañía llamada Queen Clo SpA.
Sin declaraciones públicas por ahora
Hasta el momento, Coté López no se ha referido públicamente a la querella. Su socio, Juan Luis Fernández, tampoco respondió a los requerimientos de prensa. Desde Mall Marina, en tanto, optaron por no profundizar mientras el proceso judicial sigue su curso.
El caso avanza y mantiene la atención puesta en el desenlace legal de una polémica que mezcla negocios, arriendos y responsabilidades societarias.

