“Ya es mucho el daño”: La brutal y drástica decisión de Francisco Kaminski tras ser acusado de millonaria estafa

Francisco Kaminski enfrenta acusaciones por una presunta estafa millonaria ligada a una fonda. El animador respondió y anunció acciones legales

El animador Francisco Kaminski se encuentra en medio de una fuerte polémica luego de que el empresario José Tomás Devlahovich lo acusara de una presunta estafa que superaría los 180 millones de pesos.

La denuncia está relacionada con una inversión en un evento masivo que se realizaría durante las Fiestas Patrias, situación que actualmente podría llegar a manos de la justicia.

Frente a las acusaciones, el conductor decidió responder públicamente y anunció que tomará medidas legales.

Kaminski asegura que demandará al empresario

En conversación con Las Últimas Noticias, el animador rechazó las acusaciones en su contra y aseguró que buscará defenderse en tribunales.

“Esto es gratuito. Y por eso voy a demandar de vuelta. Ya es mucho el daño”, afirmó.

Según su versión, no habría recibido dinero del empresario y la responsabilidad de la organización habría quedado en otras manos tras el traspaso del proyecto.

El origen del conflicto: la Fonda Doña Flor

De acuerdo con antecedentes publicados por The Clinic, el conflicto se habría originado en junio de 2025, cuando un amigo en común presentó a Kaminski con Devlahovich.

En ese momento, el empresario habría sido invitado a participar como socio en la Fonda Doña Flor, un evento que se realizaría en la comuna de La Florida.

Según su relato, el proyecto ya contaba con promoción en redes sociales, una parrilla cercana a 24 artistas confirmados y todos los permisos necesarios para su funcionamiento.

El contrato firmado señalaba que Kaminski sería el administrador principal del evento, además de asegurar que las gestiones estaban avanzadas.

ÚLTIMAS NOTICIAS

El empresario denuncia irregularidades

El empresario relató que cuando tomó control de la venta de entradas, se encontró con una deuda previa en la ticketera Passline, la cual tuvo que pagar para continuar con la organización del evento.

Posteriormente comenzó a desembolsar dinero para cubrir gastos de producción y pagos a artistas, realizando transferencias a una empresa vinculada al animador.

Según su versión, en ese momento ya había invertido cerca de 150 millones de pesos.

Con el paso de las semanas, afirma que comenzaron a aparecer irregularidades como sobreprecios en contratos con artistas, pagos sin rendición y diferencias en las cifras del evento.