Betsy Camino impactó en TV con un crudo relato sobre su infancia y la difícil relación con su padre.
Una emotiva y estremecedora historia se tomó la reciente emisión de Podemos Hablar, donde una de sus invitadas dejó al descubierto un complejo pasado familiar que impactó a la audiencia.
Se trata de Betsy Camino, participante de Fiebre de Baile, quien relató episodios marcados por la violencia y la precariedad durante su niñez en Cuba.
Un pasado marcado por la violencia
Conflictos familiares y un episodio extremo
Durante la conversación, la bailarina recordó la difícil relación entre sus padres, marcada por conflictos constantes. En ese contexto, relató: “Mi mamá agarró una pistola porque mi papá era muy infiel, había violencia intrafamiliar”.
Además, compartió un momento que cambió por completo su vida: “Un día llegué a mi casa, estaban todos llorando y mi papá me pegó una bofetada. Nos echó a la calle a todos”.
Vivir en condiciones precarias
De una casa a dormir en el suelo
Tras ser expulsada de su hogar, la situación de Betsy Camino y su familia se volvió crítica. Según contó: “Empezamos a vivir en la calle, había unas cosas levantadas, pero no había piso, no había cocina ni baño. Teníamos un colchoncito, pero pasé de vivir en una casa a dormir casi en el suelo”.
El episodio que terminó en la cárcel
Una reacción que tuvo consecuencias
La bailarina también relató un episodio posterior que la llevó a enfrentar a la justicia. En medio de la frustración, decidió tomar una drástica decisión.
Así lo explicó: “A los dos días terminé en la cárcel. ‘No es justo’, le decía a mi mamá. Por lo menos que nos dé cuchara, tenedor”.
Luego detalló lo ocurrido: “A dos personas de por ahí, les pagué 15 dólares para llegar a la casa de mi papá y romper todas las cosas de la casa. Llegó la policía, y me llevaron presa. Me fui a la cárcel, mi mamá se fue conmigo y dormí en un calabozo toda la noche”.
Un desenlace inesperado
La denuncia que no prosperó
Pese a la gravedad del hecho, la situación tuvo un giro inesperado. Camino explicó: “Cuando una sargento se dio cuenta que el que me había denunciado era mi papá, me dijo que esta denuncia no iba a avanzar”.
Su presente y la relación con su padre
Una reflexión final
Finalmente, la bailarina se refirió al vínculo actual con su padre, dejando en evidencia la distancia que mantiene.
En ese sentido, expresó: “Cuando bailaba, mi papá me decía que era una artista sin público y un espejo sin luz. Cuando me quiso contactar lo odié, ni siquiera me ha pedido disculpas. Lo mejor que me pudo pasar es que ese tipo de persona esté fuera de mi vida”.
Su testimonio no solo impactó a los presentes en el estudio, sino que también generó múltiples reacciones en redes sociales por la crudeza de su historia.

