Mucho Gusto captó en vivo la caída de un enorme árbol en La Araucanía. La escena dejó impactado al panel.
Mucho Gusto vivió un impactante momento en plena transmisión desde La Araucanía, luego de que su equipo captara la caída de un enorme árbol a pocos metros del lugar donde realizaban un despacho. La escena ocurrió en medio de las fuertes ráfagas de viento que afectaron durante la jornada a distintas zonas del sur de Chile.
Mucho Gusto registró la caída de un árbol en plena ruta
El hecho ocurrió mientras el matinal de Mega transmitía desde la ruta que conecta Villarrica con Pucón, una de las zonas afectadas por el viento y la caída de árboles.
En el lugar, el panorama ya era complejo: el camino permanecía interrumpido por troncos, había cables comprometidos y las ráfagas levantaban distintos elementos a su paso, aumentando el riesgo para quienes circulaban por la zona.
El móvil de Mucho Gusto conversó con personal de emergencia, quienes hicieron un llamado a evitar desplazamientos innecesarios mientras se mantenían las condiciones adversas.
El instante que dejó impactada a Karen Doggenweiler
Según relataron desde el despacho, previamente ya se habían registrado tres árboles caídos. Sin embargo, el escenario escaló cuando el periodista se trasladó hacia otro punto luego de recibir información sobre una nueva emergencia cerca de su vehículo.
Fue en ese momento cuando se escucharon gritos de alerta y las cámaras registraron cómo las raíces de un árbol comenzaron a levantarse desde el suelo, antes de que la estructura terminara desplomándose.
La secuencia sorprendió a los conductores en el estudio, incluida Karen Doggenweiler, quien quedó visiblemente impactada por las imágenes.
El meteorólogo Jaime Leyton también reaccionó al registro y aseguró que nunca había presenciado una situación similar durante una transmisión en vivo.
Jaime Leyton explicó el fenómeno detrás de las ráfagas
Más tarde, el especialista explicó que las condiciones se relacionaban con viento catabático, fenómeno que puede descender desde zonas cordilleranas hacia sectores más bajos con gran intensidad.
Según detalló, se trata de un “viento tibio, puelche (viento de la gente del este), cálido, asociado a cielos despejados, que baja de la cordillera. Reseca el ambiente; es bien poderoso, a veces produce marejadas en la zona lacustre”.
La situación se produjo en medio de una alerta meteorológica por viento en Ñuble, Biobío, La Araucanía y Los Ríos, donde se proyectaban ráfagas cercanas a los 100 km/h.

