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“Nadie me entiende porque me dicen: te estás muriendo y…”: Hija de Gonzalo Ramírez lanza inesperado mensaje a la espera de doble trasplante

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publicado: 27.07.2026
Antonia Ramírez, hija de Gonzalo Ramírez, habla sobre su próximo doble trasplante

Antonia Ramírez relató cómo enfrenta la espera de un doble trasplante y reveló la decisión que podría evitar la diálisis.

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Antonia Ramírez, hija del periodista Gonzalo Ramírez, atraviesa uno de los momentos más complejos de su vida mientras espera un doble trasplante de riñón y páncreas, procedimiento al que deberá someterse tras sufrir una falla renal asociada a la diabetes tipo 1.

Antonia Ramírez convive con diabetes desde los nueve años

La joven de 28 años fue diagnosticada durante su infancia, una noticia que modificó por completo sus rutinas y la obligó a incorporar estrictos cuidados diarios.

En conversación con Las Últimas Noticias, Antonia Ramírez explicó que debió aprender desde muy pequeña a controlar su alimentación y administrar la insulina que su organismo no produce.

“Tuve que empezar a cuidarme con las comidas y inyectarme, porque mi páncreas no produce nada de insulina”, relató.

Con el paso de los años, las exigencias de la enfermedad comenzaron a afectar otras áreas de su vida. Durante la adolescencia quiso realizar más actividades, pero la necesidad de mantener horarios y controles permanentes limitó su independencia.

“Me quitó autonomía”, reconoció.

Aunque posteriormente comenzó a utilizar una bomba de insulina, lo que le permitió abandonar las inyecciones frecuentes, las complicaciones no desaparecieron. En algunos periodos llegó a ser hospitalizada hasta cuatro veces en un año.

El diagnóstico que cambió nuevamente su vida

En octubre pasado, Antonia comenzó a notar señales de que su estado de salud se estaba deteriorando. Tras consultar con su diabetóloga, una serie de estudios confirmó un escenario delicado.

“Me hicieron exámenes y arrojaron que estaba con una falla renal”, explicó.

Los resultados mostraron que la enfermedad se encontraba en una etapa avanzada y que existía el riesgo de que tuviera que iniciar un tratamiento de diálisis.

“Me dijo que estaba en la penúltima fase de la falla renal antes de que me mandara a dializar”, sostuvo.

Frente a esa situación, los especialistas plantearon como alternativa un trasplante simultáneo de páncreas y riñón. Tanto Gonzalo Ramírez como la madrastra de Antonia resultaron compatibles para una eventual donación renal.

El humor como una forma de enfrentar el diagnóstico

Pese a la gravedad de su condición, Antonia Ramírez aseguró que ha intentado sobrellevar el proceso con fortaleza y sentido del humor.

La joven explicó que algunas personas se sorprenden al verla reír, debido al complejo escenario médico que enfrenta.

“A mí nadie me entiende porque me dicen: ‘Te estás muriendo y te ríes’; pero la verdad es que tengo dos opciones: o estar así de mal y llorar o estar así de mal y reírme, que esto sea menos doloroso para mí”, manifestó.

También afirmó que una situación de esta magnitud no necesariamente se supera, sino que se aprende a aceptar, “porque no depende de ti”.

De una vida independiente a necesitar pausas

Antes de conocer el diagnóstico de falla renal, Antonia vivía sola en su departamento y mantenía una intensa rutina laboral. Actualmente reside con su padre y ha debido modificar sus prioridades.

Según contó, siempre enfrentó sus desafíos desde la convicción de que podía resolverlos por cuenta propia.

“Siempre tuve esa mentalidad de yo me la puedo”, comentó.

Sin embargo, el avance de su enfermedad la llevó a reconocer que necesita descansar y reservar momentos sin obligaciones. Esa pérdida de energía también ha tenido un impacto emocional.

“Me miro al espejo y veo a esta cabra de 28 años, pero me siento como si fuera una vieja y me frustro mucho”, admitió.

Su relación y el proyecto de formar una familia

En medio de este proceso, Antonia ha encontrado apoyo en su familia, su trabajo y su pareja, a quien conoció durante la misma época en que supo que necesitaría un trasplante.

La joven aseguró que fue directa desde el comienzo y le explicó con claridad cuál era su estado de salud.

“Fue súper gracioso,porque yo soy súper sincera y directa, entonces le dije: ‘Mira, no te voy a vender la pomada, porque esto es lo que te puedo ofrecer’. Estuvo de acuerdo y nos quedamos juntos”, recordó.

Pese a las dificultades, ambos mantienen como uno de sus principales proyectos la posibilidad de formar su propia familia.

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La estrategia para evitar la diálisis

Mientras espera la intervención, Antonia se encuentra en un proceso “de mantener mis riñones y no caer en diálisis de aquí al trasplante”.

El plan médico contempla una alternativa en caso de que su función renal se deteriore antes de que aparezca un donante compatible para el procedimiento completo.

“Si mis riñones fallan antes, alguien de la familia me puede donar un riñón y con ese riñón aguantar hasta el trasplante de páncreas”, detalló.

Por ahora, Antonia Ramírez continúa bajo supervisión médica, enfocada en conservar el funcionamiento de sus riñones y llegar en las mejores condiciones posibles al esperado doble trasplante.

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