“Me daba una envidia terrible”: Mariana Derderian confesó un pensamiento que nadie esperaba tras la muerte de su hijo
Mariana Derderian se sinceró sobre el duelo por su hijo Pedro: habló del apoyo de su entorno y la honesta envidia que sintió.
En una conmovedora e íntima conversación sobre el duelo, la resiliencia y el valor de las redes de apoyo, Mariana Derderian abrió su corazón para reflexionar sobre las marcas y aprendizajes que dejó la trágica pérdida de su hijo Pedro, instancia en la que reconoció los complejos y honestos sentimientos que atravesó en las etapas más duras de su proceso personal.
El valor de la amistad y la red de apoyo tras la tragedia
Durante su participación en el programa Mi Segundo Tiempo de la señal 13C, conducido por Leonor Varela y Angélica Castro, la actriz analizó la transformación radical que experimentó su mirada sobre las relaciones humanas tras el fatal incendio registrado en mayo de 2024 en Vitacura.
“Yo creo que tener amigas es, de verdad, el regalo más grande que uno puede tener. Te diría que lo pude, además, reafirmar después del accidente, porque hasta ese momento mi concepto de la amistad era distinto”, reflexionó la comunicadora.
En ese sentido, destacó el respaldo incondicional de su círculo íntimo: “Mi tribu… Me armaron una casa, me amoblaron todo. Fue impresionante como una cadena de amor de tanta, tanta gente, que tú dices: ‘No puedo creerlo’”, agregando que “yo perdí a Pedro, pero yo gané cosas entre medio. Por supuesto, hubiera preferido no ganar nada, pero cuando se pierde, también se ganan otras cosas. Y se gana el valorar los afectos como lo más importante que hay”.
“Una envidia terrible”: la honesta confesión de su duelo
Avanzada la conversación, Derderian compartió una sentida e involuntaria emoción que experimentó al ver a otras familias en situaciones complejas pero con la posibilidad de mantener contacto con sus seres queridos.
“¿Puedo decir una estupidez terrible? Que lo voy a decir y me retracto. Es un pensamiento que se me cruzó por la mente que uno no lo elige… Pero a mí me daba envidia la gente que se pudo despedir, que dio la vuelta y como que no sé, había ropa y que tenía su olor”, admitió con crudeza.
El recuerdo frente a la Penitenciaría
Para ilustrar aquel duro pensamiento que la acompañó en sus traslados laborales, la intérprete relató un momento específico que marcó su trayecto cotidiano.
“Iba a Chilevisión a trabajar y pasaba por la Penitenciaría, veía a todas las mamás haciendo fila para entrar a ver a sus hijos. Y me daba una envidia terrible. No sé qué, pero lo van a ir a abrazar una vez a la semana. Me daba envidia esa mamá”, cerró emocionada sobre el desgarrador sentimiento que enfrentó en su camino de reconstrucción.