A 15 años de la tragedia de Juan Fernández, Jorge Camiroaga recordó a su hijo Felipe, su vínculo con Villa Alegre y un sueño que tuvo con él recientemente.
A un día de cumplirse 15 años de la tragedia de Juan Fernández, Jorge Camiroaga Puch recordó a su hijo Felipe y su profundo vínculo con Villa Alegre, la comuna del Maule que mañana volverá a rendirle homenaje. En conversación con Linares en Línea, el padre del animador compartió un sueño que tuvo con él y agradeció el cariño que el pueblo ha mantenido intacto durante todos estos años.
“Su nombre quedó unido al pueblo”
La relación de los Camiroaga con Villa Alegre se remonta a varias generaciones. Felipe pasó temporadas de su infancia en la comuna y, apenas cuatro meses antes de morir, en mayo de 2011 fue reconocido como Hijo Ilustre.
“Felipe era muy travieso, muy libre. Villa Alegre le encantaba. Ahí conoció ese mundo del campo y los caballos que después lo acompañó durante toda su vida. Siempre tuvo algo muy de pueblo“, contó su padre.
Jorge valora especialmente la sala que el Museo Histórico de Villa Alegre mantiene dedicada a su hijo, espacio que visitó personalmente en junio del año pasado: “Siempre que la gente me habla de Felipe, de alguna manera también termina mencionándome Villa Alegre. Es como si su nombre hubiera quedado unido al pueblo”, afirmó.
El día que “fue realmente su funeral”
El 2 de septiembre de 2011, el avión CASA C-212 de la Fuerza Aérea de Chile en que viajaba el animador cayó al mar frente al archipiélago de Juan Fernández. Murieron 21 personas, entre ellas el equipo de TVN que grababa una nota para “Buenos días a todos” —con el periodista Roberto Bruce a la cabeza— y el filántropo Felipe Cubillos.
El 16 de noviembre de ese año, parte de las cenizas de Felipe llegó a Villa Alegre. Cientos de personas esperaron en las calles y acompañaron el cortejo hasta el Cementerio Parroquial, con un grupo de jinetes marchando junto a él: los caballos, una vez más, presentes.
“Fue tremendamente impactante, quizás incluso más que el funeral que vivimos en Santiago”, recordó Jorge. “Con el tiempo he pensado que quizás ese fue realmente su funeral, porque llegó a un pueblo que quería mucho y que también lo quería a él”.
Desde entonces, parte de sus cenizas permanece en el sector de los Hombres Ilustres del cementerio. Su padre regresa de vez en cuando: “De repente viajo y lo paso a ver, pero muy discretamente. Voy, estoy un rato ahí y después sigo mi camino. Es algo muy personal”.
El sueño: “Tenía el pelo largo, vestido de blanco”
Quince años después, Jorge prefiere recordar al hijo vivo antes que detenerse en la tragedia. Y entonces contó el sueño: “Una vez soñé con Felipe. Tenía el pelo largo, estaba vestido de blanco y lo veía muy contento”.
Y cerró con la imagen que resume su forma de transitar el duelo: “Estoy seguro de que el alma de Felipe sigue jugando por ahí, quizás andando a caballo. Creo que él hubiese estado contento sabiendo que quedaría para la eternidad en Villa Alegre”.
“Son quince años, pero hay heridas que no sanan. Uno aprende a vivir con ellas. Yo tengo más hijos, a quienes quiero profundamente, pero la partida de Felipe fue un antes y un después en mi vida“, agregó.
Conmemoración: mañana a las 12:00 en el Cementerio Parroquial
Este miércoles 2 de septiembre, a las 12:00 horas, Villa Alegre realizará un acto de conmemoración junto a la sepultura de Felipe en el sector de los Hombres Ilustres del Cementerio Parroquial.
Toda la comunidad está invitada a participar y a llevar una rosa blanca como gesto de recuerdo y afecto hacia el animador, a quince años de la tragedia que conmocionó al país.

