El actor se quebró en TV al recordar el proceso que lo alejó de la actuación y de sus hijos, y defendió a María José Prieto. Sus palabras.
Cristián Campos entregó una desgarradora reflexión sobre lo que vivió tras la demanda por abuso sexual de Raffaella Di Girolamo: “Dejé de ser actor, dejé de ser papá”, en el adelanto del nuevo capítulo de La Divina Comida.
El actor participará del espacio de Chilevisión junto a su esposa, María José Prieto, y los invitados Magdalena Max-Neef y Rodrigo Bastidas, en uno de los pasajes más íntimos que ha entregado desde el cierre del proceso penal.
Cristián Campos tras la demanda de Raffaella Di Girolamo: “Uno desconoce quién es”
En conversación con Max-Neef, el intérprete relató cómo el proceso lo despojó de su identidad: “Lo que me ocurrió es que tu forma de identidad desaparece. Yo en un momento dado dejé de ser actor porque fui cancelado y no pude seguir trabajando. Dejé de ser papá porque mis hijos se fueron. Uno desconoce quién es“, reveló.
El actor aseguró que lo más doloroso no fue el juicio contra él, sino lo que vivió su familia: “Lo más doloroso sin duda fue que la María José, que había pasado por una experiencia similar, que había tenido un juicio de esa naturaleza, le tocara de nuevo, que la sometieran a eso de nuevo junto con mi hija. Fue el dolor más grande que me podrían haber dado. Porque último que me crucifiquen a mí, pero hacerla pasar a ella por eso fue horrible, fue imperdonable”.
En la misma conversación, defendió a Prieto de las críticas que recibió: “Una mujer como la María José, que dio una batalla junto a su hermana y a sus primas por meter preso a un abusador, y la atacaban a ella como si fuera culpable de enmascarar el abuso, cuando ella fue la que lo denunció, de las pioneras. Lo encontré absurdo, macabro, malvado, frívolo”, manifestó.
El respaldo de su esposa e hija en “el horror”
Prieto, por su parte, relató cómo la crisis terminó uniéndolos: “El horror que vivimos al final sirvió también un poco para darnos cuenta de lo fuerte que estamos como familia, unidos con Cristián, con la Julieta, con toda nuestra familia, con nuestros amigos. Eso al final siento que ha sido lo más valioso de lo que me he podido dar cuenta”, señaló.
Campos reconoció que su esposa tenía motivos para no acompañarlo: “Ella tiene todo el derecho a decir: ‘No, por segunda vez yo no voy a vivir este infierno’. Sin embargo, se paró a mi lado, me ayudó y me rescató, literalmente, junto con mi hija“, cerró el actor, quien resumió el aprendizaje del período en “valorar la vida y agradecer por cada una de las cosas”.
El expediente judicial: sobreseimiento, hechos prescritos y una demanda de $794 millones
La querella criminal por abuso sexual fue presentada en marzo de 2024 por la Fundación para la Confianza a nombre de Di Girolamo, por hechos que habrían ocurrido cuando ella era menor de edad. En mayo de 2025, el 34° Juzgado del Crimen de Santiago decretó el sobreseimiento del actor: el tribunal consideró acreditada la existencia de los hechos denunciados, pero estos se encontraban prescritos por ley. En agosto de ese año, la Corte de Apelaciones de Santiago confirmó el sobreseimiento definitivo, estableciendo que no se encontraba probada la participación de Campos en los hechos.
El conflicto no terminó ahí: en octubre de 2025, Campos y su hija menor presentaron una demanda civil por $794 millones contra Di Girolamo y la fundación, por daño moral, gastos en tratamientos y pérdidas laborales —el actor dejó de recibir ingresos tras ser excluido de proyectos de teatro y cine durante el proceso. La causa sigue su tramitación en tribunales dependientes del Poder Judicial.
En el frente familiar, sus hijos mayores, Pedro y Antonio Campos —fruto de su matrimonio con Claudia Di Girolamo— declararon en la causa y apoyaron a Raffaella, cortando el vínculo con su padre, quien en noviembre pasado descartó una reconciliación: “El daño está hecho”, dijo entonces.
Si eres víctima de abuso sexual, puedes llamar al fono 1455 de Carabineros o escribir al WhatsApp de SernamEG +56 9 9700 7000.

