La influencer recibió un aviso de su abogada que la descolocó: una causa que creía cerrada volvió a abrirse. Revisa qué la gatilló.
Naya Fácil volvió a enfrentar a la justicia por la causa de Caldera: la justicia reabrió el proceso por el video que grabó en una iglesia en 2019, luego de que la influencer incumpliera nuevamente las condiciones de su acuerdo, esta vez por conducir a 211 kilómetros por hora.
La propia creadora de contenido contó la noticia este jueves en sus historias de Instagram: “Mi hermana me informa recién que nos llamó la abogada, que me abrieron una causa, el proceso judicial de Caldera, ¿se acuerdan?”.
Por qué reabrieron la causa contra Naya Fácil
Inicialmente, la influencer reaccionó con molestia y sorpresa: “¿Por qué? Si ese proceso judicial ya estaba cerrado y me citaron (…) Yo no voy a ir, olvídenlo, no voy a ir, no tengo tiempo para ir a esas cosas. ¿Por qué lo abrieron? No entiendo”.
La respuesta la tenía su propia abogada: en julio pasado, la Fiscalía Metropolitana Sur abrió una investigación por conducción temeraria, después de que Naya difundiera un video en el que aparecía manejando a 211 km/h. Ese nuevo problema judicial gatilló la reactivación del caso.
“Por ende, no cumpliste con los requisitos del acuerdo y se reanuda la causa”, le avisó su defensa. La influencer solo atinó a reconocerlo: “Verdad que el acuerdo era portarme bien y no tener problemas judiciales. Con razón se abrió la causa”.
El video de 2019 que le sigue trayendo problemas
El origen del caso se remonta al 5 de octubre de 2019, cuando la influencer ingresó a la iglesia San Vicente de Paul de Caldera, región de Atacama, y se grabó mostrando sus senos y posando semidesnuda sobre el altar, difundiendo luego el registro titulado “La más fácil en la iglesia, amén!”.
La acción derivó en una investigación por ultraje a objetos o lugares de culto, en la que además se constituyó como querellante el Obispado de Copiapó. En diciembre de 2022, el tribunal llegó a solicitar una orden de arresto en su contra, luego de que no se presentara a una audiencia —pese a que entonces también aseguró en redes que no iría.
En marzo de 2023, finalmente, accedió a una suspensión condicional del procedimiento: debía mantener una conducta intachable durante un año para que la causa se archivara. “¿Cómo me voy a mantener intachable un año? Si yo no soy tan problemática, si los problemas son los que me buscan”, bromeó entonces, celebrando que estaba “perdonada por Dios”.
Tercera reapertura: qué puede pasar ahora
Esta es la tercera vez que el proceso se reactiva. En 2024 ya se había reabierto tras su detención por un altercado en un local nocturno de Viña del Mar, aunque luego volvió a pausarse bajo la misma exigencia de buen comportamiento.
El escenario actual es más complejo: si el tribunal revoca definitivamente la suspensión condicional, la causa por ultraje a lugares de culto volvería a juicio, además del proceso separado por conducción temeraria que enfrenta en la Fiscalía Metropolitana Sur. Las causas se tramitan en tribunales dependientes del Poder Judicial.
Se recuerda que, conforme al principio de presunción de inocencia, toda persona imputada es considerada inocente mientras no exista una sentencia condenatoria en su contra dictada por el tribunal competente.

