Filtran un supuesto quiebre al interior de Sin Filtros por el caso Solabarrieta, con una versión distinta a la oficial y problemas con auspiciadores.
La crisis por el estado en que Fernando Solabarrieta condujo Sin Filtros el pasado lunes escaló a un nuevo nivel: según antecedentes revelados desde el interior de la producción, el periodista habría sido obligado a salir al aire pese a que el equipo advirtió que no estaba en condiciones, y el episodio ya estaría generando problemas con los auspiciadores del programa.
La versión la expuso este miércoles el periodista Patricio Sotomayor en Plan Perfecto (Chilevisión), basado en información que obtuvo “desde dentro” del espacio político, y que contradice directamente el relato oficial entregado el martes por Mara Sedini.
“Hay dos bandos”: el quiebre al interior de Sin Filtros
“Me dicen que hay dos bandos dentro de la gente que hace el programa”, partió contando Sotomayor, antes de leer textualmente el mensaje que recibió en su teléfono: “Un equipo siempre debe cuidar a sus rostros dentro y fuera de pantalla, por lo que el equipo de producción está muy molesto con la jefatura, porque lo habrían expuesto en pantalla“.
Según esa misma fuente, “la gente que trabaja en cámara, los periodistas, la gente de producción, dijeron ‘él no está en condiciones'”, pero “lo habrían obligado a salir” igualmente al aire.
La apreciación fue reforzada desde otra fuente por la panelista Renata Bravo: “En la productora hay gente que avisó que Fernando estaba con la lengua traposa y que le habrían dado la orden que fuera al aire igual“, señaló.
El costo comercial: problemas con los auspiciadores
Bravo sumó un antecedente que traslada la crisis al plano económico: el programa tendría problemas con sus auspiciadores, debido a que uno de los momentos más viralizados de Solabarrieta ocurrió justamente mientras leía las menciones publicitarias, exponiendo a las marcas en el centro del episodio.
Eso sí, la misma fuente de la actriz respaldó una parte del relato oficial: Solabarrieta efectivamente estaba tomando un medicamento ese día, lo que pudo ser el origen de su estado en pantalla.
El correo de la jefatura: instrucción de no hablar del tema
Sotomayor reveló un último antecedente que apunta al control de la narrativa: la jefatura del programa habría enviado un correo a panelistas y trabajadores con la “instrucción” de no referirse públicamente a la polémica, en un intento por contener la controversia.
La medida contrasta con lo ocurrido el martes, cuando Mara Sedini —en reemplazo del conductor— entregó la versión oficial: que Solabarrieta llegó “cinco minutos antes” del programa, directo desde el funeral de su excompañero Alejandro Machuca, y que fue él quien decidió salir al aire tras tomar un medicamento para la angustia.
Esa cronología ya había sido cuestionada el miércoles por Álvaro Sanhueza, excompañero de Solabarrieta en TVN, quien estuvo en el funeral —realizado a la 13:00 horas— y planteó públicamente la duda sobre las horas entre la ceremonia y la salida al aire.
Cuatro versiones en tensión y un conductor en pausa indefinida
Con los antecedentes de Plan Perfecto, el caso quedó con al menos cuatro relatos abiertos: la versión oficial del programa, el cuestionamiento de Sanhueza, los testimonios de asistentes al funeral y ahora el supuesto quiebre interno con la orden de silencio.
Mientras tanto, Solabarrieta sigue fuera de pantalla, sin fecha de regreso definida, y la producción informó que comunicará “cómo va a evolucionar el programa según las condiciones que se den los próximos días”, como consta en la cuenta oficial de Sin Filtros.

