Fiscalía reveló qué pasará con la pieza donde Ghislain Quiroz dijo haber enterrado a Mariana Sepúlveda: los detalles del caso.
La libertad de Ghislain Quiroz —el hombre que confesó haber asesinado a Mariana Sepúlveda en 2008— no será el último capítulo del caso. La Fiscalía anunció que recurrirá contra el sobreseimiento dictado el viernes por prescripción, mientras el domicilio donde ocurrieron los hechos, según su propia declaración, permanece bajo custodia policial.
“Nos pilló a todos por sorpresa”: por qué la Fiscalía recurrirá
El viernes 11, horas después de la audiencia de formalización en la que se decretó la internación provisoria de Quiroz por antecedentes sobre su capacidad cognitiva, el Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago resolvió el sobreseimiento total y definitivo de la causa. La clave fue un certificado de la PDI que llegó después de la audiencia y que estableció que el imputado nunca salió de Chile desde la desaparición de Mariana, el 29 de agosto de 2008.
Ese dato es determinante: en Chile, la acción penal por homicidio calificado prescribe en 15 años, pero ese plazo se duplica si el investigado abandona el país. Como Quiroz no registra movimientos migratorios, la jueza concluyó que el delito prescribió incluso en el escenario más extenso.
El fiscal Marcelo Cabrera cuestionó la forma en que se adoptó la decisión: “Es una resolución que primero nos sorprendió, fundamentalmente porque se había dictado ahora antes algo completamente distinto por parte del tribunal. Se había fijado audiencia para el 15 de octubre. Es cierto, llegó un nuevo antecedente, pero nos parece que esos antecedentes debían discutirse en audiencia y en virtud de ello es que vamos a presentar recursos de un momento a otro”, señaló a Meganoticias.
El persecutor argumentó que si el tribunal consideró relevante el certificado, “se podría haber citado a una audiencia de manera extraordinaria, pero el tribunal fue de otro parecer y por eso es que estamos recurriendo”. Y reveló el impacto en la familia: “Nos pilló a todos la verdad por sorpresa. Yo me comuniqué ese mismo viernes en la tarde con la familia, les comuniqué la situación y los pasos que venían por delante, y hemos estado en contacto permanente”. Los recursos se presentarán ante la Corte de Apelaciones de Santiago desde este lunes 14.
La pieza “maldita” sigue resguardada y la prueba ósea aún está en análisis
El caso volvió a la palestra cuando Quiroz, de 42 años, vecino del mismo pasaje de la familia en Conchalí y nunca antes considerado persona de interés, se presentó voluntariamente ante Carabineros y entregó un crudo relato a las autoridades: “Ella entró caminando a la casa y yo tenía mucha rabia, entonces la tomé apenas cruzó la puerta y la arrastré, la llevé hasta la pieza y la asesiné brutalmente”, declaró, según la grabación obtenida por Teletrece.
Siempre según su versión, enterró el cuerpo bajo el piso de su dormitorio: “Cavé un hoyo muy profundo y la enterré en mi pieza debajo del piso, y no dormía en la pieza, porque está maldita”, sostuvo, agregando que cinco años después habría sacado los restos en una bolsa y los habría dejado en la basura.
En los peritajes de Labocar se halló una pequeña muestra ósea bajo el dormitorio cuyo origen aún se analiza: todavía no se sabe si corresponde a Mariana. Ese resultado pendiente es una de las razones por las que el inmueble seguirá custodiado: “Sigue resguardado y va a seguir en esa condición hasta que se dictamine o se resuelva otra cosa”, confirmó el fiscal Cabrera.
Cabe señalar que la familia de Mariana pone en duda partes de esa confesión. Su madre, Marta León, niega la relación sentimental que él asegura haber tenido con la joven —“Eso es inventado por él”— y sospecha que no actuó solo: “Hay cosas que no me cuadran. Si esta persona es culpable, hay más personas detrás de todo esto”, declaró a El País.
“Mariana debe ser la última”: la marcha del domingo
El domingo 13, familiares, amigos y vecinos recorrieron en una marcha el mismo trayecto que Mariana hacía a diario camino a su colegio, a 18 años de su desaparición. Allí, su madre apuntó contra las instituciones: “No toleramos más negligencias, no queremos más Marianas. Mariana tiene que ser la última”, dijo Marta León.
Su padre, Luis Sepúlveda, pidió separar justicia de venganza: “No es revancha. Lo que queremos es justicia. Nada más”, enfatizó, agregando que “me conmueve ver a tanta gente que, pese a los años, no ha olvidado a mi hija”.
El caso llegó al Congreso: qué es la “Ley Mariana”
De la indignación nació una iniciativa legislativa. El diputado Javier Muñoz (DC) ingresó a la Cámara de Diputadas y Diputados el proyecto “Ley Mariana”, que modificaría el Código Penal para declarar imprescriptibles los delitos de homicidio, femicidio y parricidio, incorporando un nuevo inciso al artículo 94 bis, según informó la propia bancada de su partido.
“El transcurso del tiempo no puede ser un impedimento para hacer justicia. Quince años es demasiado poco para que prescriban este tipo de delitos”, planteó Muñoz, quien llamó al Ejecutivo a darle urgencia y aseguró tener respaldo transversal. El texto considera, además, que la ocultación del cuerpo o la destrucción de evidencias no deben operar como vía hacia la impunidad.
Un punto clave: la eventual ley no sería retroactiva, por lo que no alcanzaría al caso de Quiroz. El propio Luis Sepúlveda lo asumió en la marcha: “Si llega a aprobarse, quizá a nosotros no nos beneficie, pero de corazón se los digo: hay nuevas generaciones que no tienen por qué cargar con el dolor que estamos viviendo”.

