“Le pasaba su lengua por…”: Oscuros testimonios salen a la luz en el caso de abuso contra Eduardo Macaya

Condenan a Eduardo Macaya por abuso sexual a menores en su familia: impactantes detalles salen a la luz.

Macaya

El Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de San Fernando ha sentenciado a Eduardo Macaya por cuatro delitos de abuso sexual cometidos contra dos menores de 14 años, agravado por el hecho de que las víctimas eran familiares del condenado.

El Mostrador ha revelado detalles desconocidos hasta ahora sobre los crímenes perpetrados por el padre del ex presidente de la UDI, el senador Javier Macaya. Estas revelaciones destacan cómo el adulto mayor aprovechaba reuniones y contextos familiares para acercarse a los menores.

En el reportaje de Paulina Allende-Salazar se señala que “la víctima número uno tenía entre 7 y 8 años cuando ocurrió la primera transgresión sexual, en una sala de pool, donde Macaya, según la sentencia, habría introducido su mano izquierda por debajo del pantalón de la víctima. La segunda agresión sucedió en una sala de estar, donde nuevamente introdujo su mano en el pantalón. Estos actos trascienden cualquier manifestación de cariño, pues incluyen el contacto con partes íntimas. El acusado, además, pasaba su lengua por la cara y oreja”.

Polémica por el video

El senador Javier Macaya afirmó en Canal 13 que el video presentado estaba editado, distorsionando su veracidad, pero el Tribunal resolvió esta duda de forma clara.

“En cuanto a los videos cuestionados, el Tribunal indica que ‘los cortes o repeticiones de los videos en ningún caso alteran, en general, el contenido de lo que se muestra en ellos”, se puntualiza.

Segunda víctima

El reportaje de El Mostrador también aborda la situación de una segunda víctima de Macaya.

“En relación con la segunda víctima, quien es la persona que grabó los videos y que hoy tiene 14 años, también habría sido abusada cuando tenía entre 7 y 8 años. La primera agresión ocurrió en la cocina de la casa, mientras que la segunda en la habitación del acusado, donde este le ofreció chocolates que guardaba en su clóset. Allí, la víctima se sentó, y el agresor introdujo su mano en el pantalón de la menor”, detalla el documento.