“¿Familia disfuncional?”: El inesperado vuelco sobre el brutal y macabro asesinato de querida madre en Loncoche
Horror en Loncoche: Fiscalía investiga crimen por encargo tras el brutal parricidio de una mujer perpetrado por menores.
Un macabro vuelco tomó el caso que conmociona a la región de La Araucanía. El Ministerio Público ratificó que la principal hipótesis detrás del ensañado asesinato de una comerciante en la comuna de Loncoche apunta a un crimen por encargo, luego de que se lograra la captura de tres adolescentes de 17 años involucrados en el hecho.
La trama criminal dejó al descubierto que entre los imputados se encuentra la propia hija de la víctima, quien en complicidad con su pareja habría financiado a un compañero de su establecimiento educacional para perpetrar el ataque mortal.
Crueldad extrema y ampliación de la detención
El ensañamiento con el que se ejecutó el ilícito mantiene impactada a la comunidad local. De acuerdo a los peritajes forenses, la víctima —identificada como Ingrid del Carmen Barrera Rantul, de 53 años— padeció cerca de 80 heridas cortopunzantes en distintas partes de su cuerpo, sumado a severas fracturas óseas.
A raíz de estos antecedentes, el trío de menores de edad enfrentó este miércoles la audiencia de control de detención en el Juzgado de Garantía de Loncoche. En dicha instancia, el tribunal acogió la solicitud de la Fiscalía y determinó postergar la formalización de los cargos hasta este viernes, con el objetivo de esperar los resultados de diversos peritajes que aún ejecuta la policía de forma urgente.
La macabra planificación del ataque
Conforme a las pruebas preliminares recopiladas por el Ministerio Público, los adolescentes coordinaron minuciosamente la agresión. Para asegurar el éxito del plan, la hija de la víctima facilitó el ingreso del autor material dejando una de las ventanas del inmueble sin seguro.
Posteriormente, la joven y su pareja abandonaron la propiedad con destino a su liceo para asegurar una coartada, regresando horas más tarde para fingir el hallazgo del cadáver y dar aviso a las autoridades.
La estrategia de la defensa y el trasfondo familiar
A las afueras del tribunal penquista, el abogado particular Gonzalo Canales, quien asumió la representación jurídica de la hija de la fallecida y de su pareja, entregó detalles sobre el contexto que rodeaba a los jóvenes. El defensor argumentó la existencia de serias dinámicas de violencia intrafamiliar:
“Aquí había una familia disfuncional, con problemas internos, y eso habría llevado a la hija a concertarse, a pesar de la negativa del pololo, a ejecutar una acción de estas características”.
Junto con asegurar que la adolescente presentaba cuadros psiquiátricos que no recibieron atención oportuna, el profesional detalló cómo se involucró al tercer implicado, explicando que “el pololo, a insistencia reiterada de su polola, se contacta con este tercer sujeto, quien habría sido el autor material”.
Desmentido sobre el pago económico
Pese a que las primeras indagaciones policiales sugerían el pago de una suma cercana a los 60 mil pesos hacia el compañero de curso para ejecutar el homicidio, la versión de la defensa tomó distancia de dicha tesis. El abogado Canales sostuvo que su representada negó tajantemente que la transacción de dinero se hubiese concretado.
“No hubo entrega de dinero ni antes, ni durante, ni inmediatamente posterior al hecho”, enfatizó el jurista.
Respecto al momento exacto del hallazgo de la escena del crimen el pasado lunes, el defensor relató que la pareja acudió al domicilio durante su horario de colación escolar y se percató desde el exterior del violento escenario.
“No ingresan al domicilio porque se dan cuenta de que algo serio pasó; había marchas de sangre en todos lados, y así se le da cuenta a Carabineros de Loncoche, quienes concurren al domicilio y adoptan el procedimiento”, recalcó Canales.
Historial de violencia y cargos judiciales
En el ámbito judicial, se anticipa que la hija de la víctima sea formalizada bajo la figura penal de parricidio, mientras que los otros dos jóvenes de 17 años enfrentarán cargos por homicidio calificado.
La versión del entorno familiar también sumó un testimonio clave durante la jornada. El cónyuge de la víctima y padre de la menor imputada, José Coronado Muñoz, alzó la voz para ratificar la compleja convivencia que existía en el hogar. El hombre validó la existencia de profundas diferencias entre ambas mujeres, confirmando la presencia de un crónico historial de maltrato mutuo al interior del núcleo familiar.