Nadie lo puede creer: El macabro y frío detalle que Fiscalía destapó sobre los autores de fatal encerrona a un niño
Fiscalía sostuvo que los imputados siguieron huyendo pese a advertir que el niño de 12 años era arrastrado por el vehículo robado.
La Fiscalía expuso nuevos detalles sobre la encerrona ocurrida en San Bernardo que terminó con la muerte de un niño de 12 años, quien fue arrastrado por el vehículo familiar tras quedar enganchado con el cinturón de seguridad.
Durante las audiencias realizadas en el Juzgado de Garantía de San Bernardo, el fiscal Leonardo Tapia sostuvo que los imputados continuaron escapando aun cuando habrían advertido que el menor seguía sujeto al automóvil.
Imputados habrían visto que el niño era arrastrado
De acuerdo con los antecedentes entregados por el Ministerio Público, dos de los jóvenes que reconocieron su participación relataron que, mientras huían, notaron que el vehículo rojo —conducido por J.P.V.— arrastraba algo.
Desde el auto blanco que iba detrás, habrían dicho: “Parece que está arrastrando algo”. Instantes después, uno de ellos habría advertido: “No. No es algo, es alguien”.
Pese a ello, según la Fiscalía, los involucrados no detuvieron la marcha ni realizaron acciones para asistir a la víctima.
“Pese a advertir que el menor se encontraba colgando del vehículo y expuesto a un riesgo cierto para su vida e integridad física, los imputados continuaron coordinadamente la ejecución del plan delictual”, planteó el Ministerio Público durante la formalización.
Fiscalía describe funcionamiento del grupo
La investigación sostiene que los imputados se conocían desde hace años y residían en el sector de la población 5 Pinos, en el sector oriente de San Bernardo.
Si bien habrían cometido ilícitos de forma conjunta anteriormente, la Fiscalía no los define como una organización con mandos establecidos. La tesis apunta a un funcionamiento horizontal, en el que cada integrante conocía la tarea que debía cumplir durante los robos.
Uno de los antecedentes expuestos se relaciona con un primer delito cometido esa noche: el robo de una camioneta Mitsubishi a un cliente de un servicentro Shell de calle Eyzaguirre. Tras ese hecho, los imputados habrían discutido quién quedaría a cargo de conducir el vehículo.
Vehículos robados eran vendidos por hasta $800 mil
Según antecedentes del caso, los automóviles sustraídos eran comercializados por montos que oscilaban entre $300 mil y $800 mil.
El dinero luego habría sido dividido entre los participantes, y, de acuerdo con fuentes de la investigación, se utilizaba principalmente para adquirir drogas y productos personales, como zapatillas o artículos tecnológicos.
La frase que marcó la previa de los robos
La indagatoria también reveló que parte de la coordinación se habría realizado a través de WhatsApp. Los teléfonos incautados siguen siendo analizados por equipos especializados de Carabineros.
Respecto de la noche del lunes 22 de junio, el Ministerio Público indicó que los jóvenes se habrían reunido en la casa de uno de ellos, donde consumieron pastillas y luego fueron a una botillería.
Según los antecedentes recopilados, el objetivo era “salir a pitiarse unos autos”.
Nuevas diligencias por posibles delitos adicionales
En los allanamientos a las viviendas de los imputados, Carabineros encontró máquinas para cobro con tarjetas y tarjetas bancarias pertenecientes a terceros.
Por este hallazgo, se abrió una nueva línea investigativa para establecer si los involucrados podrían estar relacionados con otros delitos.