Kast prometió arreglar 358 caminos tras el temporal, pero hay un detalle que nadie pasó por alto: no dijo cómo ni cuándo
José Antonio Kast prometió reconstruir mejores caminos tras el temporal, pero una interrogante sigue abierta: ¿cómo lo hará?
El presidente José Antonio Kast anunció que el Gobierno no se limitará a recuperar la infraestructura dañada por el reciente temporal, sino que buscará levantar caminos con mejores estándares. Sin embargo, su declaración dejó una interrogante abierta: no precisó el mecanismo de financiamiento, el calendario de ejecución ni cuánto demoraría el proceso.
José Antonio Kast promete caminos mejores tras el temporal
El sistema frontal que golpeó distintas zonas del país dejó un extenso balance de daños en carreteras, puentes y servicios básicos, con sus consecuencias más graves concentradas en la Región de Coquimbo y la provincia de Huasco, en Atacama.
Según el catastro difundido por el Ministerio de Obras Públicas (MOP), el evento meteorológico afectó 358 caminos, dejó 17 puentes inoperativos y obligó a suspender el funcionamiento de 308 sistemas de agua potable rural.
Frente a ese escenario, José Antonio Kast sostuvo que la reparación no debe consistir únicamente en restituir aquello que existía antes de las lluvias.
El mandatario destacó la relevancia social de las rutas y afirmó que los caminos “no son solo obras”, debido al papel que cumplen en la conectividad de familias, localidades rurales y actividades productivas.
Luego planteó que el Ejecutivo pretende aprovechar la reconstrucción para aumentar la resistencia de la infraestructura.
“cuando termine esta emergencia, no vamos a limitarnos a construir lo que había, queremos construir algo mucho mejor, porque vamos aprendiendo“, aseguró.
La versión oficial de Presidencia también recoge el compromiso de no limitarse a reponer lo destruido y de avanzar hacia obras superiores a las anteriores. No obstante, en esa intervención no se detallaron plazos concretos, etapas de ejecución ni proyectos específicos para cada una de las rutas afectadas.
La reconstrucción podría costar hasta US$700 millones
El cálculo económico entregado hasta ahora es preliminar y no corresponde exclusivamente a la reparación de los 358 caminos.
El biministro de Obras Públicas, Transportes y Telecomunicaciones, Louis de Grange, estimó que recuperar los daños registrados en Coquimbo y la provincia de Huasco podría requerir entre US$400 millones y US$500 millones.
La cifra podría escalar hasta los US$700 millones al sumar pasivos acumulados en infraestructura vial, recursos hídricos y telecomunicaciones, según explicó la autoridad en Estado Nacional, de TVN.
El desafío, por tanto, no solo implica restablecer el tránsito. También exige determinar qué obras deben ser rediseñadas, cómo serán financiadas y cuáles serán priorizadas para recuperar la conectividad de las comunidades que permanecen afectadas.
Las zonas más golpeadas por las lluvias
La emergencia provocó cortes de rutas, desbordes de cauces, activación de quebradas y remociones en masa.
El MOP informó que las afectaciones comprometieron accesos en comunas como Combarbalá, Río Hurtado, Monte Patria, Punitaqui, Vallenar, Alto del Carmen, Freirina y Huasco.
Además, distintos tramos de la Ruta 5 Norte sufrieron interrupciones, lo que perjudicó la conexión entre Atacama y Coquimbo y complicó el desplazamiento hacia el norte del país.
Expertos advierten que no basta con repavimentar
Leonardo Brescia, director del Doctorado en Innovación Tecnológica en Ingeniería de la Universidad de Santiago, explicó que recuperar una calle dañada no garantiza que pueda soportar otro episodio meteorológico de igual intensidad.
A su juicio, el trabajo debe incluir estructuras complementarias destinadas a conducir el agua, proteger los pavimentos y reducir el impacto de posibles desbordes.
“Las calles no están diseñadas para soportar dichos eventos; tienen que ser otras obras las que tienen que darle una resistencia“, afirmó.
La advertencia apunta a la construcción o reforzamiento de colectores, canales, drenajes, puentes y sistemas de contención, dependiendo de las características de cada territorio.
De esta manera, la promesa de entregar caminos mejores supone una intervención más amplia y costosa que una simple reposición de pavimento.
Una mejora elevaría considerablemente el costo
Rafael Delpiano, experto en Transportes y académico de Ingeniería de la Universidad de los Andes, abordó el componente financiero de la reconstrucción.
El especialista explicó que incrementar la capacidad de las rutas para resistir fenómenos extremos demandaría recursos adicionales a los contemplados para recuperar los daños inmediatos.
“Para evitar una clase más de eventos improbables, se necesita invertir cada vez más plata“, apuntó.
El planteamiento refleja una de las principales dificultades que enfrenta el anuncio de José Antonio Kast: reconstruir una vía resulta menos costoso que modificar su estándar para prepararla ante lluvias, aluviones o crecidas de mayor magnitud.
El anuncio aún deja preguntas sin respuesta
Aunque el Gobierno manifestó su intención de construir una red vial más resistente, todavía no se ha presentado un plan público que establezca cuáles de los 358 caminos serán reconstruidos completamente, qué obras complementarias se ejecutarán y cuánto tiempo tomará recuperar la conectividad.
Tampoco se conoce si los US$700 millones estimados serán suficientes para financiar mejoras estructurales o si esa cantidad cubrirá principalmente la reparación de los daños y pasivos detectados en las zonas más golpeadas.
La magnitud de la emergencia puso nuevamente en evidencia la vulnerabilidad de la infraestructura vial chilena frente a eventos meteorológicos extremos.
Ahora, el foco estará puesto en cómo el Ejecutivo transformará la promesa de construir caminos mejores en un programa con presupuesto, prioridades y fechas concretas.