¿Intervención militar de EEUU en Chile? La alarma que encendió la adhesión al Escudo de las Américas

Escudo de las Américas: un documento de EEUU encendió la alarma en Chile y obligó al Gobierno a salir a dar explicaciones.

El Presidente José Antonio Kast durante su gira en Nueva York, en medio del debate por la adhesión de Chile al Escudo de las Américas

El Escudo de las Américas volvió a encender las alarmas en Chile. Esta vez, el elemento que abrió el debate no vino de los detractores de la iniciativa, sino de un documento difundido por el propio Estados Unidos. Y obligó al Gobierno a salir a precisar su interpretación.

El punto del Escudo de las Américas que encendió la alarma: la referencia al TIAR

La declaración conjunta difundida por el Departamento de Estado amplía los alcances conocidos hasta ahora. Habla de tres pilares: economía, seguridad y coordinación multilateral.

El texto no solo contempla intercambio de inteligencia. También plantea revisión de inversiones, protección de cadenas de minerales críticos, regulación de proveedores de infraestructura digital y coordinación de sanciones contra organizaciones criminales.

Pero el punto que encendió las alertas está más adelante: la intención de solicitar a la OEA una reunión de consulta para evaluar un Órgano de Consulta bajo los artículos 6 y 13 del TIAR. El objetivo sería promover una acción colectiva contra organizaciones narcoterroristas, entre las que figuran 24 estructuras, incluido el Tren de Aragua.

El TIAR fue firmado en 1947 y establece un mecanismo de asistencia recíproca frente a amenazas a la seguridad del continente. Su legitimidad ha sido cuestionada históricamente, especialmente tras la Guerra de las Malvinas.

La respuesta del Gobierno: “En ningún momento hemos planteado una intervención militar”

Desde Nueva York, el Presidente José Antonio Kast salió a marcar distancia. “Creo que son temas distintos. Lo que nosotros estamos procurando es el combate al crimen organizado, que es un crimen transnacional que cruza las fronteras”, planteó.

Y fue enfático: “En ningún momento hemos planteado una intervención militar de ningún tipo para enfrentar al crimen organizado”.

“La única presión que sentimos es articularnos a nivel internacional para combatir el flagelo del crimen organizado”, agregó. “Nosotros como gobierno tenemos una sola línea: el combate sin cuartel al crimen organizado”, cerró.

Cancillería, en tanto, sostiene que el documento no activa el TIAR. El canciller Francisco Pérez Mackenna aseguró que los artículos 6 y 13 “no tienen nada que ver con eso” y que cualquier aterrizaje dependerá de “las reglas de cada país”.

Desde la cartera explican que el artículo 6 contempla una reunión del órgano de consulta ante amenazas a la paz continental, mientras el 13 regula su convocatoria. Ninguno implica por sí mismo el uso de la fuerza y cualquier medida debe ser compatible con la Carta de Naciones Unidas.

Además, fuentes de Cancillería desmintieron la versión del excanciller Mariano Fernández sobre “presiones” estadounidenses. Aseguran que la reunión era reservada y que la única vocería acordada era la del canciller.

Las críticas: de la “cumbre anti-China” de Winter a la advertencia de Muñoz por el Congreso

El diputado Gonzalo Winter (FA) apuntó a la diferencia entre el relato oficial y el documento estadounidense. “¿Cómo no voy a estar preocupado si mi presidente me dice que firmó un tratado de cooperación para enfrentar a los narcos?”, planteó en su cuenta de Instagram.

“Y encuentro en la página del Departamento de Estado otra declaración firmada por mi presidente”, agregó. El excandidato presidencial recordó que la instancia nació como “una cumbre anti-China” y sentenció: “O el Presidente nos está mintiendo o el Presidente no sabe lo que es el Escudo de las Américas”.

El excanciller Heraldo Muñoz fue más allá y cuestionó la falta de claridad sobre el instrumento suscrito. Citando la Convención de Viena, advirtió que la adhesión “puede ser considerada un tratado”, porque fija obligaciones al Estado. Y eso, sostuvo, requiere el pronunciamiento del Congreso.

“Estamos ante un asunto muy sensible, que requiere debate y transparencia”, puntualizó, “porque está en juego la autonomía de la política exterior y de defensa de nuestro país”.

Fernández, en tanto, insistió en que el TIAR “es un tratado militar”. El exfiscal Emiliano Arias puso otro reparo: el intercambio de información con agencias de EEUU ya existe. “No sé qué más, porque tenemos el marco jurídico necesario”, aseguró.

Escudo de las Américas: la línea roja de Moreira y el “no está en juego” sobre China

En el oficialismo hubo respaldo, pero también reparos. El senador Iván Moreira (UDI) planteó que “no hay uso de militares, ni militares de Estados Unidos van a venir a Chile”.

Eso sí, el parlamentario marcó una línea roja: que Chile reciba presiones para abandonar la Corte Penal Internacional. “No se puede aceptar”, advirtió. Cabe recordar que el jefe del Pentágono, Pete Hegseth, llamó en agosto a los países de la región a retirarse de ese tribunal.

El vicepresidente Claudio Alvarado respondió las dudas sobre la relación con China: “No hay ningún efecto sobre los socios o aliados comerciales que tiene nuestro país, específicamente China”. “Eso no está en juego”, agregó.

¿Por qué Chile dio el paso? En La Moneda reconocen costos, pero estiman beneficios mayores: los tres países limítrofes ya son parte y quedar al margen dificultaría la coordinación regional. La apuesta es abrir un canal de confianza con Trump, sin abandonar el equilibrio histórico entre Washington y Pekín.

Mirando adelante, el próximo capítulo del Escudo de las Américas se jugará en dos frentes: la eventual convocatoria de la OEA para evaluar el órgano de consulta y el debate que empieza a instalarse en el Congreso sobre la naturaleza jurídica de la adhesión chilena.