Ley Valentín ya es oficial: Revisa a quiénes exigirá la instalación obligatoria de mallas en edificios

Ley Valentín: ya es oficial y obliga a instalar mallas de seguridad en ciertos departamentos. Revisa si tu vivienda está afectada.

Malla de seguridad instalada en la ventana de un departamento en altura, en el marco de la Ley Valentín que busca prevenir caídas accidentales

La Ley Valentín ya es una realidad en Chile. La norma fue publicada este miércoles en el Diario Oficial y obliga a instalar mallas o sistemas de seguridad en determinados departamentos. Revisa si tu vivienda queda afectada y desde cuándo rige la exigencia.

Ley Valentín: quiénes están obligados a instalar mallas de seguridad

La Ley 21.842 incorpora el artículo 43 bis a la Ley de Copropiedad Inmobiliaria. La obligación recae sobre todo copropietario, arrendatario u ocupante de viviendas ubicadas sobre el primer piso donde residan:

  • Niños o niñas de hasta 12 años de edad.
  • Personas con necesidades especiales que presenten un mayor riesgo de sufrir caídas accidentales.

Las medidas deberán implementarse en todos los sectores con riesgo de caída, como ventanas y balcones. También aplica a los bienes comunes asignados para uso y goce exclusivo de la vivienda, como terrazas.

Ojo con un detalle clave: la obligación nace de manera automática cuando se configura la condición de riesgo. Por ejemplo, con la llegada de un menor al hogar.

Qué protecciones permite la Ley Valentín (no solo mallas)

La norma no exige un único sistema. Entre las alternativas permitidas se encuentran:

  • Mallas de protección de alta resistencia.
  • Sistemas de bloqueo de seguridad.
  • Mecanismos que limiten la apertura de ventanas.
  • Otros dispositivos según las instrucciones de la Secretaría Ejecutiva de Condominios.

En otras palabras: no todos los departamentos deberán instalar una malla específica, sino una medida de seguridad idónea.

Fin a las prohibiciones: qué pueden y qué no pueden hacer los reglamentos de copropiedad

Desde la publicación de la ley —es decir, ya— ningún reglamento de copropiedad podrá prohibir la instalación de estos sistemas. Quedan nulas las restricciones basadas solo en motivos estéticos de la fachada.

Eso sí, las comunidades mantienen la facultad de fijar estándares mínimos de calidad, color, material, anclaje y condiciones de mantención. El objetivo es resguardar la homogeneidad y seguridad del edificio.

¿El trámite? El residente deberá informar formalmente al administrador del edificio y entregar la documentación técnica del sistema utilizado.

Además, la ley establece que fabricantes, proveedores e instaladores responderán por fallas o defectos de los productos, conforme a la Ley del Consumidor y las reglas de responsabilidad civil.

Plazos y multas: ¿desde cuándo es exigible la Ley Valentín?

La obligación de instalar las protecciones será exigible 24 meses después de la publicación, es decir, a partir de septiembre de 2028. Los residentes tienen dos años para adaptar sus inmuebles.

Quienes no cumplan podrán ser denunciados ante el Juzgado de Policía Local, que aplicará las multas correspondientes a las faltas del régimen de copropiedad.

En cambio, la prohibición de vetar mallas en los reglamentos de copropiedad rige desde este miércoles 23 de septiembre.

La historia detrás de la ley: Valentín y la fundación que nació esta semana

La norma lleva el nombre de Valentín Brain Gutiérrez, el niño de 5 años que falleció en mayo de 2025 tras caer desde el piso 13 de un edificio en San Pedro de la Paz, por una ventana no asegurada. Otro niño de la misma edad cayó con él y quedó en estado crítico.

Valentín murió cuatro días después en la UCI del Hospital Regional de Concepción. Su madre, Pamela Gutiérrez, transformó el dolor en una campaña que logró un apoyo transversal en el Congreso.

De hecho, este martes se lanzó oficialmente la Fundación Ley Valentín, impulsada por sus padres para seguir promoviendo entornos seguros en los edificios del país.

Ahora la pelota está en la Secretaría Ejecutiva de Condominios, que deberá dictar las instrucciones para definir qué medidas se consideran idóneas. La Ley Valentín marca un antes y un después en la seguridad de miles de familias que viven en altura.