Jeannette Jara celebra la rebaja de la jornada laboral a 42 horas semanales y lanza directo dardo político. Conoce cómo aplicará.
Una jornada clave para el mundo laboral chileno se vive a partir de este domingo 26 de abril, fecha que marca el comienzo oficial de la segunda fase en la implementación de la esperada Ley 40 Horas. Quien no dejó pasar la oportunidad para festejar este importante hito fue Jeannette Jara, exministra del Trabajo y gran impulsora del proyecto, aprovechando la instancia para enviar un filoso mensaje a sus detractores políticos.
El ácido recado de Jeannette Jara y su defensa de la normativa
A través de su perfil oficial en la plataforma X, la ex candidata presidencial valoró la entrada en vigencia de este nuevo tramo correspondiente a la Ley 21.561, el cual obliga a disminuir la carga de 44 a 42 horas de trabajo a la semana. En su intervención digital, la otrora autoridad gubernamental festejó la medida y apuntó sus críticas directamente hacia la oposición.
Con un tono confrontacional, Jara expresó a sus seguidores: “¡Hoy 26 de abril se rebajan a 42 las horas laborales! Y aunque a la ultraderecha no le guste que las personas tengan derechos que las protejan, no podemos permitir retrocesos”.
Hoy 26 de abril se rebajan a 42 las horas laborales!
Y aunque a la ultra derecha no le guste q las personas tengan derechos que las protejan, no podemos permitir retrocesos.
Seguimos firmes, camino a las #40Horas.
— Jeannette Jara Román (@jeannette_jara) April 26, 2026
Junto con esta contundente declaración, la figura política reafirmó su satisfacción por el avance progresivo de la iniciativa, la cual tiene como meta definitiva establecer el límite en cuatro decenas de horas para el año 2028. Para cerrar su intervención, añadió: “Seguimos firmes, camino a las 40 horas”.
Las directrices oficiales para implementar el nuevo horario
En cuanto a los aspectos prácticos de esta normativa, la Dirección del Trabajo ya estableció los parámetros técnicos a través de su dictamen N°253/21. Según lo estipulado por la entidad estatal, esta etapa del proceso exige una reducción neta de dos horas en la jornada semanal de los colaboradores.
El organismo regulador ha sido enfático en señalar que la aplicación de esta resta de tiempo debe privilegiar, en primera instancia, el diálogo y el mutuo acuerdo entre las jefaturas y los trabajadores, buscando en conjunto las mejores alternativas para adaptar los turnos.
No obstante, las autoridades contemplaron qué hacer en caso de discrepancias. Si las conversaciones fracasan y no existe un consenso sobre cómo distribuir la rebaja horaria, la normativa le entrega la potestad al empleador para que decida de forma unilateral en qué jornadas específicas se concretará el ansiado descuento de tiempo.

