“Tengo información sensible”: El macabro secreto sobre niños perdidos que un extranjero intentó destapar y que nadie escuchó
Un ciudadano extranjero denunció una red de espionaje y abuso en La Moneda hace tres años. ¿Por qué su testimonio sobre niños perdidos fue ignorado?
Un complejo escenario judicial comienza a configurarse en la Fiscalía Metropolitana Centro Norte, donde un antiguo y desatendido episodio ocurrido en las inmediaciones de La Moneda podría resultar clave. Las investigaciones actuales sobre el ingreso masivo de menores de edad haitianos, cuyo paradero sigue siendo un misterio para el Estado, han revivido la alarmante denuncia presentada hace tres años por un ciudadano extranjero, quien alertó sobre la existencia de una presunta red criminal dedicada a la vulneración de menores, una trama de niños perdidos que, en su momento, no encontró eco en las autoridades.
La denuncia ignorada en el corazón del poder
Todo ocurrió la mañana del 27 de junio de 2023, cuando un hombre, identificado en registros de prensa como “Fernando”, se instaló frente al Palacio de Gobierno portando un cartel que advertía: “Tengo información sensible que afecta la seguridad nacional”. Su objetivo era claro: exponer ante la ministra del Interior, Carolina Tohá, la operación de una supuesta mafia dedicada a la “red de pornografía infantil y espionaje masivo”, la cual habría afectado directamente a su propia hija.
A pesar de lograr el ingreso al Ministerio del Interior tras sortear los controles, la autoridad no pudo recibirlo, siendo derivado a un abogado de la repartición. En ese entonces, el denunciante expresó su frustración ante la inacción del sistema: “Todavía no me recibe la ministra, me recibió un abogado y debatimos sobre algunas cosas. Se está investigando una denuncia que puse hace tres meses sobre esta red y aún el fiscal no tuvo una citación”.
El inquietante nexo con el programa de reunificación
La preocupación de “Fernando” no solo apuntaba a su caso particular, sino que denunció una falla sistémica: “Nunca la llamaron [a su hija] para constatar si lo que yo había dicho era real o para ver su integridad. Nunca tuvo una citación y ya no está en línea. Les dije quiénes eran sus líderes y los modus operandis como trabajaban”. Pese a la gravedad de sus dichos, el caso se diluyó en un hermetismo absoluto, sin que se conociera si la información sobre los supuestos líderes fue efectivamente derivada al Ministerio Público.
Hoy, la relevancia de estos antecedentes cobra una fuerza inusitada. Un reciente informe de la Contraloría General de la República confirmó la entrada masiva de menores haitianos mediante el programa de reunificación familiar. Lo perturbador es que, al igual que en la denuncia del manifestante de 2023, el Estado reconoce hoy que no existe claridad sobre la escolaridad, condiciones de vida o ubicación actual de una gran cantidad de ellos. Este hallazgo administrativo ha encendido las alarmas sobre posibles redes de trata o explotación, validando los temores sobre el destino de estos niños perdidos que, durante años, fueron una advertencia desoída en las puertas de La Moneda.