Mujer fue al hospital a constatar lesiones y la historia terminó de la peor forma: Lo que hizo un carabinero impacta a todos en el norte
Una querella del INDH apunta a un funcionario de Carabineros por una grave denuncia en Copiapó. ¿Qué habría ocurrido?
Una querella del INDH abrió un nuevo flanco judicial en Copiapó, luego de que el organismo denunciara un presunto delito de tortura con connotación sexual atribuido a un funcionario de Carabineros. El caso habría ocurrido durante un procedimiento registrado en mayo pasado en la Región de Atacama.
Querella del INDH apunta a procedimiento tras detención en Copiapó
Según los antecedentes expuestos por el Instituto Nacional de Derechos Humanos, la situación se remonta al 11 de mayo, cuando una mujer fue detenida en el contexto de una denuncia por violencia intrafamiliar.
Posteriormente, la afectada fue trasladada hasta el Hospital Regional de Copiapó para constatar lesiones. En ese lugar se habrían producido los hechos que ahora son materia de investigación.
El abogado regional del organismo, Jorge Puelles, explicó a Atacama Noticias que el uniformado habría llevado a la mujer a una sala cercana al sector de urgencias.
“El funcionario la traslada a una sala ubicada junto al área de urgencias, solicita las llaves del recinto y le indica que debe quitarse la ropa para efectuar la constatación de lesiones”, señaló.
La denuncia por presuntas fotografías y tocaciones
De acuerdo con la acción judicial presentada por el INDH, la mujer se habría negado inicialmente a quitarse la ropa debido a su estado emocional y a la incomodidad que sentía en ese momento.
Pese a ello, el funcionario habría utilizado su teléfono celular para registrar imágenes mientras realizaba palpaciones en diferentes zonas del cuerpo de la denunciante, incluyendo sus pechos.
La querella del INDH también sostiene que el carabinero habría guardado el número telefónico de la mujer tras el procedimiento.
El supuesto ofrecimiento del funcionario
El abogado Jorge Puelles relató que, luego de lo ocurrido, el funcionario habría intentado establecer contacto con la denunciante bajo el argumento de ofrecerle ayuda.
“Le dice que podía ofrecerle ayuda y protección y, más adelante, la invita a sostener una conversación más informal para conocerse mejor”, indicó.
La acción presentada por el organismo de derechos humanos invoca el artículo 150 A del Código Penal y califica los hechos denunciados como un eventual delito de tortura con agresión sexual.
Ahora será el Ministerio Público el encargado de desarrollar las diligencias necesarias para esclarecer lo ocurrido y determinar si existen responsabilidades penales.