El fenómeno de El Niño 2026 podría tensionar un servicio básico clave durante el invierno en Chile.
El fenómeno de El Niño 2026 mantiene en alerta a distintos sectores del país, debido a las posibles alteraciones climáticas que podría generar durante el invierno y al impacto que tendría sobre un servicio básico clave: el suministro eléctrico.
Fenómeno de El Niño 2026 elevaría el riesgo de cortes de energía
Aunque las lluvias suelen concentrar buena parte de la atención cuando se habla del fenómeno de El Niño, sus efectos podrían ir más allá de las precipitaciones.
Uno de los puntos que genera preocupación es el eventual aumento de interrupciones eléctricas y fallas operacionales, especialmente durante los meses de mayor exigencia para las redes de distribución.
De acuerdo con datos atribuidos a la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC), los reclamos por cortes de luz ingresados directamente ante empresas distribuidoras llegaron a 1,6 millones durante el invierno de 2025.
La cifra refleja la presión que enfrentan los sistemas eléctricos cuando se combinan alta demanda, eventos meteorológicos y mayor exposición de la infraestructura.
Agricultura entre los sectores más vulnerables
El eventual impacto del fenómeno de El Niño 2026 no se limitaría solo a los hogares.
El sector agrícola aparece como uno de los más expuestos, ya que una interrupción prolongada del suministro podría afectar sistemas de riego, conservación de productos, operación de maquinaria y continuidad de procesos productivos.
En plena temporada de actividad, un corte eléctrico puede traducirse en pérdidas importantes, sobre todo en zonas donde la operación depende de equipos conectados de forma permanente.
Siniestros agrícolas y pérdidas por eventos climáticos
Durante el invierno de 2025 se registraron más de 839 siniestros agrícolas asociados a eventos climáticos, con indemnizaciones que superaron los $2.628 millones, según un estudio de Gallagher Chile.
Ese antecedente vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de reforzar la preparación ante escenarios climáticos más intensos o variables.
En ese contexto, contar con sistemas de respaldo, monitoreo permanente y herramientas de anticipación comienza a ser clave para reducir daños económicos y operacionales.
El desafío de anticiparse a las fallas
Frente a este panorama, la inteligencia artificial y el monitoreo en tiempo real están ganando terreno como soluciones para detectar problemas antes de que escalen.
Estas tecnologías permiten observar el comportamiento de equipos críticos, cruzar datos y advertir anomalías que podrían terminar en una falla mayor.
Inteligencia artificial como herramienta preventiva
Gustavo Godoy, CEO de VOXA, explicó que la tecnología puede marcar una diferencia importante frente a eventos climáticos que pongan en riesgo la continuidad operacional.
“La inteligencia artificial permite consolidar datos, automatizar procesos y generar visibilidad en tiempo real, algo que hoy es fundamental para mejorar la capacidad de reacción y fortalecer la continuidad operacional”, afirmó.
El especialista sostuvo que el gran desafío es dejar atrás una lógica puramente reactiva y avanzar hacia modelos preventivos, especialmente en activos críticos como generadores, redes eléctricas, equipos industriales y sistemas de respaldo.
“Es importante destacar que hoy en Chile existe esta tecnología capaz de detectar anomalías tempranas, permitiendo tomar decisiones oportunas antes de que una falla derivada de un evento climático se materialice, ayudando a reducir el impacto económico”, concluyó Godoy.
Un invierno que exige mayor preparación
Con el fenómeno de El Niño 2026 como posible factor de presión climática, la continuidad del suministro eléctrico asoma como una preocupación relevante para hogares, empresas y sectores productivos.
La combinación de lluvias, mayor demanda energética y redes expuestas podría convertir la prevención en una herramienta decisiva para enfrentar el invierno con menor riesgo de interrupciones.

