A 7 años del terror: expertos advierten que los destructivos tornados volverán a golpear a estas zonas de Chile
Científicos advierten que Chile debe reforzar sus alertas ante tornados y proponen instalar una red de radares Doppler.
A siete años del histórico brote de tornados que golpeó a las regiones del Biobío y La Araucanía, especialistas plantean que Chile debe avanzar con urgencia en sistemas capaces de detectar estos fenómenos y emitir alertas tempranas.
El brote de tornados que marcó un precedente en Chile
Entre el 30 y el 31 de mayo de 2019, una inusual sucesión de tornados afectó a diversas localidades de la zona centro-sur del país.
Los Ángeles, Concepción y Talcahuano estuvieron entre las ciudades más golpeadas por el evento, que dejó cientos de viviendas destruidas y miles de personas damnificadas o afectadas.
La magnitud de lo ocurrido motivó una investigación científica cuyos resultados fueron publicados en 2021 en el Bulletin of the American Meteorological Society.
El trabajo reconstruyó el mayor brote de tornados documentado hasta ahora en territorio nacional y determinó que no se trató de un episodio aislado o imposible de repetir.
Qué condiciones favorecen la formación de tornados
Según el estudio, este tipo de fenómenos puede desarrollarse en la zona centro-sur cuando coinciden determinadas condiciones atmosféricas.
Entre ellas se encuentran una fuerte inestabilidad, altos niveles de humedad, la presencia de un sistema frontal activo y una intensa cizalladura del viento.
Este último concepto corresponde a cambios relevantes en la velocidad y dirección del viento a medida que aumenta la altura.
Científicos piden fortalecer la vigilancia meteorológica
La investigación también concluyó que Chile necesita mejorar sus herramientas de observación atmosférica y aumentar su capacidad para advertir oportunamente sobre tormentas severas.
Raúl Valenzuela, académico del Instituto de Ciencias de la Ingeniería de la Universidad de O’Higgins, investigador del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2) y coautor del estudio, sostuvo que el país requiere una red de radares Doppler.
Cómo ayudarían los radares Doppler
Estos instrumentos permiten medir el movimiento de objetos mediante el efecto Doppler. En meteorología, pueden identificar la velocidad del viento, la intensidad de las precipitaciones y posibles rotaciones dentro de las nubes de tormenta.
Esa información facilita el seguimiento en tiempo real de sistemas potencialmente peligrosos y puede entregar minutos clave para activar protocolos preventivos.
“Los radares Doppler son instrumentos ideales para estudiar fenómenos de lluvia y viento de escala regional y subregional, pero Chile no cuenta con una red de este tipo“, explicó Valenzuela.
El especialista advirtió que depender únicamente de estaciones meteorológicas limita considerablemente la capacidad de anticipación.
“Cualquier sistema de alerta construido únicamente con estaciones meteorológicas será local y mucho más propenso a falsas alarmas”, señaló.
Diferencias entre radares y estaciones meteorológicas
Las estaciones recogen datos desde una ubicación determinada, mientras que los radares pueden observar la evolución completa de una tormenta.
Además, permiten seguir su trayectoria, calcular la intensidad de la lluvia e identificar movimientos de rotación que podrían derivar en tornados o trombas marinas.
De acuerdo con el investigador, estos sistemas serían especialmente útiles entre las regiones de Ñuble y Los Lagos, territorio donde se ha registrado una mayor concentración de este tipo de eventos.
El llamado a mejorar las alertas tempranas
Valenzuela recalcó que la evidencia científica ya confirmó que los tornados son parte de la realidad meteorológica chilena.
Por ello, sostuvo que el siguiente desafío consiste en transformar ese conocimiento en medidas concretas de monitoreo, prevención y protección para la población.
“No podemos evitar que se produzcan tormentas severas o tornados, pero sí podemos detectarlos con mayor anticipación y entregar información oportuna para reducir sus impactos. La ciencia ya demostró que estos fenómenos forman parte de nuestra realidad; ahora corresponde avanzar en las capacidades de monitoreo y alerta temprana”, afirmó.
Investigación sobre el brote de 2019
El estudio fue elaborado por José Vicencio, Roberto Rondanelli, Diego Campos, Raúl Valenzuela, René Garreaud, Alejandra Reyes, Rodrigo Padilla, Ricardo Abarca, Camilo Barahona, Rodrigo Delgado y Gabriela Nicora.
La investigación fue publicada bajo el título “The Chilean Tornado Outbreak of May 2019: Synoptic, Mesoscale, and Historical Contexts” en el Bulletin of the American Meteorological Society