Diputada Ossandón apoyó el proyecto de los latidos, pero descubrió una impactante “sorpresa” en el texto que lo cambió todo
Ximena Ossandón retiró su apoyo al proyecto de los latidos tras descubrir una condición que aseguró no conocer. ¿Qué decía?
Ximena Ossandón retiró su patrocinio al proyecto “Escucha su corazón” tras reconocer que firmó la iniciativa sin revisar completamente su contenido. La diputada de Renovación Nacional explicó que una disposición que desconocía transformaba la escucha de los latidos en una condición para acceder al aborto legal.
Ximena Ossandón reconoce que no leyó todo el proyecto
La parlamentaria decidió apartarse de la moción luego de varios días de cuestionamientos políticos y públicos contra la propuesta encabezada por el diputado del Partido Nacional Libertario Cristóbal Urruticoechea.
El proyecto plantea que las mujeres que soliciten una interrupción del embarazo bajo alguna de las tres causales legales deban escuchar previamente los latidos del embrión o feto.
Tras conocer el alcance completo de la iniciativa, Ximena Ossandón reconoció su responsabilidad por haber entregado el patrocinio sin leer íntegramente el articulado.
“Error mio”, señaló la diputada al abordar lo ocurrido.
La explicación que recibió antes de firmar
En entrevista con CNN Chile, Ossandón sostuvo que inicialmente entendió que el proyecto buscaba únicamente ofrecer a la mujer la posibilidad de escuchar los latidos antes del procedimiento.
Bajo esa interpretación, la medida le pareció razonable, pues consideró que se trataba de una alternativa voluntaria y no de una exigencia.
“Cuando a mí se me habló de este proyecto, a mí me pareció muy razonable, porque era el médico que le ofrece a la mujer escuchar los latidos del corazón”, explicó.
Sin embargo, el contenido de la moción incluía una disposición adicional que modificaba de manera sustancial ese ofrecimiento.
El punto que sorprendió a Ximena Ossandón
El texto establece que una mujer puede negarse a escuchar los latidos. No obstante, señala que, en ese caso, el médico deberá rechazar la realización de la interrupción del embarazo.
En la práctica, esta condición convertiría la escucha en un requisito para acceder al aborto en tres causales, uno de los aspectos que ha concentrado las mayores críticas contra la propuesta.
Según Ximena Ossandón, esa parte del proyecto no fue mencionada cuando se le solicitó firmar como patrocinante.
“La segunda parte para mí fue una sorpresa”, afirmó.
La legisladora agregó que Cristóbal Urruticoechea no le habría explicado esa disposición. Pese a ello, evitó atribuirle toda la responsabilidad y admitió que debió revisar personalmente el documento.
“Fue un error mío no haberlo leído cuando terminé de firmarlo”, reconoció.
La alternativa que sí estaría dispuesta a respaldar
Aunque retiró su apoyo a la propuesta actual, la diputada aseguró que podría respaldar una iniciativa distinta que permita ofrecer la escucha de los latidos, siempre que la decisión sea completamente voluntaria.
Su postura apunta a entregar esa información a la paciente sin que una eventual negativa impida el acceso al procedimiento establecido por la legislación vigente.
“Informarle a la mujer que está a punto de someterse a un aborto, tal vez escuchar el latido, es una forma de darle más información a ella y que tal vez pueda en último minuto cambiar su decisión (…) Lo cual no quiere decir que la palabra ofrecer al final terminó siendo obligación“, planteó.
Proyecto “Escucha su corazón” enfrenta críticas transversales
La iniciativa fue ingresada el 25 de junio por parlamentarios del Partido Nacional Libertario, el Partido Republicano y Renovación Nacional.
Desde entonces, ha recibido cuestionamientos provenientes de diferentes sectores políticos, incluyendo voces del oficialismo y de Chile Vamos.
La exministra de la Mujer Antonia Orellana afirmó que el proyecto busca “entorpecer las tres causales” y alertó sobre un posible efecto “coercitivo” para las pacientes.
También se han manifestado en contra diputadas del Partido de la Gente y el Frente Amplio, además de figuras de la derecha como la exministra Karla Rubilar.
En medio de esta controversia, Ximena Ossandón retiró formalmente su patrocinio y admitió que desconocía el punto más cuestionado de la iniciativa al momento de firmarla.