La agresión a niño en Llolleo quedó al descubierto cuando escapó empapado y pidió ayuda. ¿Qué determinó la investigación?
Una estremecedora agresión a un niño en Llolleo quedó al descubierto cuando el adolescente de 13 años escapó de su vivienda y llegó llorando hasta la casa de una vecina. El menor estaba empapado, presentaba un intenso olor a una sustancia química y denunció que había sido atacado por su propia madre.
Niño de 13 años escapó para pedir ayuda a una vecina
El episodio ocurrió durante la tarde del viernes 17 de julio en una vivienda de Llolleo, localidad perteneciente a la comuna de San Antonio, en la Región de Valparaíso.
Alrededor de las 19:20 horas, el adolescente consiguió salir del inmueble y acudió a una casa cercana para solicitar ayuda. Su estado despertó inmediatamente la preocupación de la vecina, quien alertó a Carabineros.
Tras recibir la denuncia, funcionarios policiales comprobaron que el menor presentaba lesiones y lo trasladaron hasta un centro asistencial para evaluar su condición de salud.
Los primeros antecedentes indicaron que la madre lo habría golpeado, quemado y rociado con cloro antes de abandonar el domicilio.
La investigación permitió localizar a la madre
Luego de que la mujer escapara del lugar, comenzaron una serie de diligencias para establecer su paradero y esclarecer la dinámica de lo ocurrido.
Las pericias fueron desarrolladas por la Policía de Investigaciones (PDI), institución que logró ubicar a la imputada durante la semana siguiente.
La acusada es una mujer de 34 años que, según los antecedentes divulgados, cuenta con un título de asistente de párvulos.
De acuerdo con información publicada por El Líder de San Antonio, la mujer posteriormente enfrentó un juicio en el Tribunal Oral en lo Penal de la comuna.
El tribunal resolvió condenarla por unanimidad como responsable del delito de lesiones cometido en un contexto de violencia intrafamiliar.
Fiscalía detalló las agresiones sufridas por el adolescente
La fiscal Karina Franco entregó antecedentes sobre el ataque y explicó que este habría comenzado sin que existiera una provocación previa por parte del menor.
Según señaló la persecutora, los hechos ocurrieron en “el domicilio particular de la comuna de San Antonio, aproximadamente a las 19.20 horas, encontrándose ahí la víctima, su madre imputada procedió, sin mediar provocación, a agredir a su hijo en diversas partes del cuerpo”.
La representante del Ministerio Público agregó que el adolescente sufrió diferentes tipos de maltrato dentro de la vivienda.
“En primer lugar, (le propina) un golpe de pie y puño, además, con un chispero de cocina le quema parte de su cuerpo, cortándole el pelo, degradándolo y maltratándolo de esta forma. Lo introdujo a la ducha intentando ahogarlo, introduciéndole a su vez la manguera por su boca, lanzándole cloro en su rostro”, añadió.
El escape que permitió descubrir el ataque
La investigación del Ministerio Público estableció que el menor logró huir después de las agresiones y llegó por sus propios medios hasta la vivienda de la vecina.
La rápida denuncia permitió que Carabineros acudiera al sector y coordinara su atención médica.
El caso de agresión a un niño en Llolleo avanzó posteriormente hasta juicio, instancia en la que los magistrados determinaron la responsabilidad penal de la madre por las lesiones ocasionadas en contexto de violencia intrafamiliar.

