Tragedia de Nepal podría repetirse en Chile: geólogos advierten riesgo real
Expertos de la UNAB y la U. de Chile advierten que el colapso de glaciares es un riesgo real en el país, aunque con menor magnitud. Revisa qué zonas están en alerta.
¿La tragedia de Nepal puede repetirse en Chile? Geólogos de universidades nacionales responden con una advertencia clara: el riesgo es real, aunque la magnitud sería distinta. El colapso de un glaciar en la frontera entre Nepal y el Tíbet, que dejó más de 360 muertos por una avalancha de lodo, reavivó la preocupación sobre la vulnerabilidad de los Andes frente a fenómenos similares.
El geólogo y académico de la Escuela de Ciencias de la Tierra de la Universidad Andrés Bello, Darío Ormeño, analizó en conversación con BioBioChile qué ocurrió exactamente en Asia y qué escenarios podrían replicarse en territorio nacional.
Qué pasó en Nepal: un colapso a más de 5.000 metros
Según explicó Ormeño, el desastre en Nepal no fue causado por la ruptura de una represa ni de un lago glaciar, como se especuló inicialmente. “Los propios expertos que están investigando el evento descartan esa hipótesis por ahora”, aclaró.
Lo que ocurrió fue el colapso de un glaciar colgante ubicado a más de 5.000 metros de altura. La masa de hielo cayó por un desnivel de varios miles de metros, arrastrando roca, hielo y sedimento hasta formar un flujo capaz de superar los 100 a 200 km/h.
Como consecuencia, se formó un nuevo lago represado por los escombros. “Ahora es un riesgo secundario que están monitoreando”, añadió el especialista.
¿El mismo escenario en Chile? La respuesta de los expertos
Respecto a si el fenómeno mortal puede repetirse en nuestra zona, Ormeño fue enfático: “En Chile, un evento de esa magnitud exacta es poco probable, porque nuestros glaciares, incluidos los del Cajón del Maipo, son mucho más pequeños y no tienen ese desnivel tan extremo”.
Eso sí, dejó una advertencia contundente. El mecanismo de fondo —un colapso de hielo desde un glaciar de altura hacia un valle poblado más abajo— “sí es un riesgo real y ya identificado acá”.
El geólogo citó un estudio reciente de la Universidad de Chile que evaluó esa amenaza en glaciares del Cajón del Maipo y en la Patagonia. En esas zonas “ya se han registrado remociones de origen glaciar en 2009, 2018 y 2024”, precisó.
“O sea, no es un escenario ajeno a nuestra geografía, es un proceso que recién estamos empezando a estudiar con seriedad, con menor magnitud esperada, pero con población e infraestructura igual de expuesta más abajo”, concluyó.
Eventos similares ya ocurrieron en territorio nacional
La alerta no es teórica. En 2020, el Lago Greve en Aysén protagonizó el mayor vaciamiento glaciar instrumentado del país, drenando abruptamente casi 4.000 millones de metros cúbicos a través del Glaciar Pío XI hacia el fiordo Eyre.
Aunque la lejanía de la zona evitó pérdidas humanas, el evento alteró drásticamente el equilibrio estuarino. Por consiguiente, expertos advierten que la proximidad de infraestructura y asentamientos en otros glaciares eleva el riesgo.
La vulnerabilidad chilena, comparada con Asia
Por su parte, el académico del Departamento de Geografía de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile, José Araos, plantea que la tragedia en el Himalaya expone una vulnerabilidad creciente que también amenaza de forma inminente a Chile.
En un comunicado, explicó que 15 millones de personas en el mundo están expuestas a eventos de colapso glaciar, principalmente en regiones montañosas de Asia y los Andes. India, Pakistán, China y Perú concentran más del 50% de esta exposición global.
En Sudamérica, el retroceso glaciar andino ha acelerado la formación de lagos inestables. “Chile comparte plenamente estos factores”, señaló Araos. De esta forma, comprender los vaciamientos repentinos de lagos glaciares en la Patagonia es crucial, “pues sintetizan la diversidad física de los diques andinos, exhiben magnitudes hidrológicas extremas y evidencian la urgencia de gestionar el riesgo ante el cambio climático”.
¿Cómo prevenir un desastre como el de Nepal?
Para evitar una posible tragedia, Ormeño señala como prioridad el monitoreo remoto de glaciares y frentes de hielo inestables. Las herramientas incluyen fotogrametría, radar satelital y comparación de imágenes en el tiempo, “para detectar señales de fractura o desprendimiento antes de que ocurran, algo que en Chile recién se está incorporando de forma sistemática”.
Además, recomienda no ubicar infraestructura crítica —como centrales hidroeléctricas o rutas de acceso— directamente en el cauce de los valles que nacen bajo estos glaciares. “Como se vio en Nepal, ese tipo de eventos puede destruir obras de gran envergadura en minutos”, advirtió.
Finalmente, precisó que “al igual que con los aluviones, un sistema de alerta temprana para las comunidades río abajo sigue siendo la medida más efectiva para reducir pérdidas humanas, aunque no se pueda evitar el fenómeno en sí”.
El trágico desastre en el Himalaya, concluye Araos, “nos advierte de que el riesgo no es hipotético ni lejano”.