La última encuesta Criteria confirma el momento complejo del Presidente Kast, con un dato que enciende alarmas en su propio sector. Todas las encuestas ya convergen.
La aprobación del Presidente José Antonio Kast volvió a retroceder: la última encuesta Criteria —medición realizada entre el 27 y 28 de agosto— situó el respaldo a su gestión en un 33%, dos puntos menos que la semana anterior, mientras la desaprobación subió tres puntos hasta el 55%.
El resultado forma parte de la serie de cinco semanas de agosto, que contempla 4.042 casos y en la que la aprobación promedio del mandatario se ubicó en 34%, muy por debajo del 46% con que arrancó su gobierno en esta misma encuesta, allá por marzo.
La grieta dentro de su propia base: el dato más incómodo
El análisis por preferencia electoral de segunda vuelta expone el principal problema político del Gobierno. Entre quienes votaron por Kast en diciembre, solo un 66% aprueba hoy su gestión: es decir, uno de cada tres de sus propios electores ya no respalda su mandato a cinco meses y medio de la investidura.
En la vereda opuesta, la evaluación está sellada: entre quienes votaron por Jeannette Jara, apenas un 2% aprueba al Presidente. La polarización es total y el Gobierno no está logrando expandirse ni consolidar su núcleo duro.
Todas las encuestas convergen en el piso
La caída de Criteria se suma a un panorama transversal. Este domingo, Pulso Ciudadano entregó 33,8% de aprobación —presentado como recuperación tras el mínimo histórico de 25,6% de julio—, mientras la Panel Ciudadano de la UDD midió 35% de respaldo y 56% de desaprobación, calificada como “la brecha más amplia desde marzo”, en pleno episodio de la Reforma Constitucional de Seguridad. Cadem, en tanto, ha sido la medición más generosa, oscilando entre 37% y 41% durante agosto.
Leídas en conjunto, las cuatro casas encuestadoras dibujan el mismo techo y piso: Kast está anclado entre el 33% y el 37%, con una desaprobación que ya supera la mitad del país en la mayoría de las mediciones, según consigna el registro comparado de encuestas de aprobación presidencial.
El desgaste llega con su proyecto insignia en el Congreso
El momento de las encuestas no es menor para La Moneda: coincide con el inicio de la tramitación de la Reforma Constitucional de Seguridad, la apuesta central del Gobierno, que en la propia Criteria de la semana pasada mostró un fenómeno paradojal —el 55% respalda ideas como el nuevo estado de excepción, pero un 48% cree que la megarreforma sería negativa para el crecimiento económico y el empleo.
A eso se suma el deterioro del ánimo general: según la serie de Criteria, quienes creen que Chile está retrocediendo pasaron de 31% en marzo a 47% en agosto, y la esperanza cayó de 53% a 36% en el año.
La próxima semana, la Cadem entregará su nueva medición y permitirá confirmar si el piso del 33-34% se consolida o si el repunte que sugirió Pulso Ciudadano tiene continuidad.

