Vuelco en el Caso Monsalve: destapan la insólita trampa secreta de la PDI para ubicar a denunciante

Detective de la PDI confesó el uso de un falso delivery para ubicar a la denunciante de Manuel Monsalve en una operación secreta.

Un detective de la PDI reveló ante la Fiscalía cómo orquestó un falso delivery de comida para ubicar el paradero de la denunciante del exsubsecretario Manuel Monsalve, en el marco de una cuestionada operación de inteligencia ordenada antes de la denuncia formal por violación.

Nuevos y reveladores antecedentes salieron a la luz respecto a las cuestionadas diligencias que la Policía de Investigaciones (PDI) realizó antes de que se formalizara la denuncia por violación contra el exsubsecretario del Interior, Manuel Monsalve. La declaración de un detective de la Brigada de Contrainteligencia detalló la inusual orden de sus superiores y la insólita estrategia de un “falso delivery” ideada para rastrear a la víctima.

La orden urgente y la operación de inteligencia

El relato judicial, proporcionado por un funcionario identificado como “J.”, sitúa el inicio de esta trama el 10 de octubre de 2024. Mientras el detective observaba el partido entre Chile y Brasil, recibió un llamado de emergencia para reunirse con Cristina Vilches, entonces Jefa Nacional de Inteligencia de la policía civil.

La misión encargada era reconstruir los pasos de Monsalve durante la noche del 22 de septiembre, basándose en la versión del político socialista, quien argumentaba no recordar lo sucedido por una presunta sumisión química. “Se nos dijo que se necesitaba un grupo operativo porque había que realizar un trabajo”, declaró el policía ante el Ministerio Público, precisando que las instrucciones eran indagar “a través de operaciones de inteligencia” y “sin hacer formalmente entrevistas a personas”.

El falso delivery: la táctica para ubicar a la denunciante

Tras fracasar en la recuperación de los registros audiovisuales del restaurante Ají Seco Místico —los cuales ya habían sido sobrescritos por el sistema—, los agentes se trasladaron hasta el edificio donde residía la funcionaria de gobierno que acompañaba a la exautoridad. Para comprobar su estado sin levantar sospechas, el detective optó por una maniobra encubierta.

“Consideré que era una actividad muy invasiva”, explicó J. en su declaración respecto a la posibilidad de infiltrar las cámaras del recinto residencial. Fue así como el equipo operativo envió un sándwich a nombre de la mujer. Luego de un primer intento fallido por alcance de nombre, lograron dar con el departamento correcto utilizando un pedido ficticio del restaurante Guido. Finalmente, fue el padre de la funcionaria quien bajó a recibir el alimento, confirmando a los agentes el paradero y resguardo de la víctima.

Extravío de pruebas y el escenario judicial actual

La operación no estuvo exenta de severas irregularidades en el manejo de la evidencia. El funcionario reconoció haber descargado imágenes de las cámaras del Cuartel General en un pendrive y haberlas eliminado por considerarlas irrelevantes, aunque posteriormente logró recuperarlas. “Por ello, en este acto hago entrega del pendrive mencionado, el cual contiene las imágenes del Cuartel General, del día 22 de septiembre pasado […] Es cuanto puedo aportar y declarar”, concluyó en su testimonio.

Actualmente, el exsubsecretario Manuel Monsalve enfrenta dos grandes investigaciones en la Fiscalía Nacional. La primera, a cargo del fiscal regional Centro Norte, Francisco Jacir, por los delitos de violación y abuso sexual. La segunda, liderada por la persecutora Macarena Cañas, indaga el presunto mal uso de gastos reservados, arista que cuenta con un informe de la Brigada de Delitos Económicos emitido entre fines de 2025 y comienzos de 2026. Por otro lado, la arista penal por presuntas infracciones a la Ley de Inteligencia fue descartada al no cumplirse los requisitos legales para configurar el delito.