La familia de Mariana Sepúlveda sostuvo por años que la joven nunca salió del pasaje Logroño. La confesión de un vecino podría darles la razón.
“Creo ciegamente en la teoría de que mi hermana no salió del pasaje”. La frase que Carolina Sepúlveda le dijo a Carlos Pinto en 2020 hoy suena profética: el vecino que confesó la muerte de Mariana Sepúlveda aseguró que todo ocurrió dentro de una casa de ese mismo pasaje Logroño de Conchalí.
La teoría de la familia Sepúlveda que la confesión podría confirmar: “Ella nunca salió del pasaje”
En 2020, Carolina y su madre, Marta León, conversaron con el rostro de Mea Culpa durante su espacio en el matinal de Chilevisión, donde compartieron la hipótesis que sostuvieron durante años contra corriente.
“Yo, desde mi punto de vista, sospecho de más personas en el barrio, porque creo ciegamente en la teoría de que mi hermana no salió del pasaje. En vista de eso, yo te puedo decir que sí: puedo tener más sospechosos en el mismo pasaje”, afirmó entonces la hermana de Mariana.
La tesis contrastaba con la línea investigativa que dominó años de carpeta: la cédula bloqueada en Chañaral y la posibilidad de que la joven hubiera viajado al norte. De corroborarse la confesión de Ghislaín Jesús Quiroz —vecino del mismo pasaje Logroño—, la familia habría tenido razón desde el principio.
La crítica que hoy suena a advertencia: “la diligencia fue poco especializada”
En la misma conversación, Carolina cuestionó con dureza las primeras diligencias policiales, cuando la policía ingresó a un domicilio sospechoso del sector:
“Siento que no fue la mejor diligencia y no se hizo con la minuciosidad que nosotros esperábamos. Era, de partida, un lugar que no estaba cercado… estaba de libre acceso a cualquier persona. Si se está trabajando en un lugar donde se pretende encontrar pistas, lo más óptimo es dejar ese sector cercado para que nadie se acerque. Creo que fue poco especializada”, lamentó.
Sus palabras cobran nueva relevancia en estas horas, mientras equipos de Labocar y del OS9 de Carabineros perician la vivienda del confeso —otra casa del mismo barrio— en busca de evidencias.
“La justicia viene después”: lo único que la familia sigue pidiendo
Más allá de las culpas, Carolina fue clara en 2020 sobre lo que movía a la familia: “Lo único que busco, y es por lo que seguimos luchando, es por saber dónde está Mariana. Sabemos que las posibilidades de encontrarla con vida son prácticamente nulas, pero lo que nos mueve es saber dónde está, tener esa tranquilidad”.
Y cerró con la frase que hoy define el momento del caso: “Yo voy a quedar tranquila el día en que tenga un lugar donde ir a verla. La justicia viene después, por lo menos así lo siento yo. Creo que la etapa de ahora es encontrarla, solo eso”.
Ese anhelo enfrenta hoy su escenario más adverso: según la confesión en verificación, los restos habrían sido exhumados en 2013 y arrojados a la basura. La Fiscalía Centro Norte aún evalúa si el relato es verídico y si queda alguna posibilidad real de hallarlos.

