Caso Mariana Sepúlveda: el escalofriante hallazgo bajo la cama del imputado que estremeció a la Fiscalía

Crimen de Mariana Sepúlveda: qué halló la policía en la casa del vecino que confesó y qué resolvió el tribunal.

Investigación por el crimen de Mariana Sepúlveda: la policía encontró una muestra ósea en la casa del vecino que confesó el delito, 18 años después de la desaparición de la joven en Conchalí.

La investigación por la desaparición de Mariana Sepúlveda sumó un antecedente que podría resultar decisivo: la policía encontró una pequeña muestra ósea bajo la cama del hombre que confesó el crimen, hallazgo que sustentó su detención y que el martes derivó en la ampliación de su arresto por decisión judicial.

Se trata de Ghislain Jesús Quiroz Carrizo, de 42 años, quien el domingo se presentó de manera espontánea en la 5ª Comisaría de Conchalí y dijo haber dado muerte a la joven hace 18 años, cuando ambos eran vecinos del pasaje Logroño.

El hallazgo bajo la cama del imputado por el crimen de Mariana Sepúlveda

Durante todo el lunes, funcionarios del OS9 de Carabineros trabajaron en el domicilio del sujeto junto al fiscal Marcelo Cabrera, de la Fiscalía Centro Norte, con excavaciones y perros especializados en la búsqueda de restos humanos, para contrastar el relato entregado por el propio imputado.

De acuerdo con lo publicado por La Tercera, uno de los focos principales fue la habitación del hombre. En horas de la tarde, al remover parte del piso bajo su cama, los investigadores encontraron lo que sería una muestra ósea de un cuerpo humano, además de herramientas para remover tierra.

El hallazgo fue comunicado de inmediato al fiscal Cabrera, quien ordenó la detención de Quiroz. Ahora los peritajes del Labocar deberán establecer si la muestra es efectivamente humana y si existe coincidencia genética con Mariana Sepúlveda.

La confesión que reabrió un caso de 18 años

Según su declaración, el imputado —que tenía 24 años al momento de los hechos— aseguró haber asesinado a la joven, haber “comprimido” su cuerpo y haberse deshecho finalmente de los restos en un basural. En su relato también habría señalado que en 2013 desenterró los restos antes de desecharlos, un punto crítico para la persecución penal.

Inicialmente el Ministerio Público tomó el testimonio con cautela, debido a antecedentes de salud del imputado que fueron informados durante el proceso. Sin embargo, las diligencias del lunes comenzaron a respaldar sus dichos: “Tenemos información mucho más fundada que nos permite corroborar sus dichos con otros antecedentes”, explicó el fiscal Cabrera.

El hombre, padre de dos hijos y aficionado al cine y la música heavy metal, nunca había figurado como sospechoso: “No había antecedentes de esta persona en la causa”, reconoció el propio persecutor. Su decisión de presentarse habría estado motivada por un persistente sentimiento de culpa, luego de seguir en las últimas semanas la cobertura de prensa sobre la desaparición.

Qué resolvió el tribunal y qué viene en la investigación

Este martes, Quiroz enfrentó el control de detención ante el Segundo Juzgado de Garantía de Santiago, instancia en la que el tribunal acogió la solicitud de la Fiscalía y amplió su detención mientras se esperan los informes biológicos del Labocar y del OS9.

La formalización, en tanto, quedaría para una fecha posterior, debido a los análisis pendientes que deberán confirmar la identidad del material óseo encontrado en la vivienda del pasaje Logroño.

Quién era Mariana Sepúlveda y cómo se investigó su desaparición

Mariana Sepúlveda León tenía 19 años cuando desapareció el 29 de agosto de 2008, tras salir de su casa rumbo al colegio. La investigación original estuvo a cargo de la PDI y se cerró sin responsables, en un expediente que la familia cuestionó durante años por desprolijidades y pistas que nunca prosperaron.

Entre las anomalías del caso figura el bloqueo de la cédula de identidad de la joven registrado en octubre de 2009 en un retén de Carabineros en Chañaral, un episodio que alimentó falsas esperanzas y que nunca logró verificarse.

La confesión de Quiroz reabrió el caso y también el dolor de la familia. “Podríamos cerrar un ciclo, pero está siendo difícil”, manifestaron los padres de Mariana al conocer los últimos antecedentes.

Cabe recordar que el imputado mantiene su presunción de inocencia mientras no exista una condena judicial en su contra.