Embajador de EE.UU desafia a los chilenos: “Si las personas se molestan por mis respuestas, el problema es de ellos”

Embajador Brandon Judd defendió sus polémicos dichos sobre el estallido y el cable chino: “El problema es de ellos”.

El embajador de EE.UU. en Chile, Brandon Judd, defendió sus polémicas declaraciones: "Si las personas se molestan, el problema es de ellos"

Lejos de dar marcha atrás, el embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, redobló su estilo: en entrevista con La Tercera defendió sus polémicas declaraciones sobre el estallido social y el cable submarino chino, y sentenció que si alguien se molesta con sus respuestas, “el problema es de ellos”.

Las palabras llegan días después de que la propia Cancillería chilena lo citara formalmente para pedirle los antecedentes de inteligencia que dijo tener sobre las protestas de 2019.

“El problema es de ellos”: la defensa del embajador

Judd reconoció que no calza con el molde diplomático tradicional: “Soy un tipo diferente de embajador”, admitió, y explicó por qué no piensa cambiar: “Cada vez que lo considere necesario, usaré todos los recursos que tengo. La diplomacia para Estados Unidos ya no es la misma del pasado. Se basa en logros, y vamos a seguir trabajando en ello”.

Y fue tajante ante las críticas: “Si las personas se molestan por mis respuestas, el problema es de ellos, es su responsabilidad, yo no lo puedo controlar”, afirmó, agregando que hará “todo lo necesario para apoyar los intereses de Estados Unidos mientras veo también cómo podemos apoyar los intereses chilenos”.

El estallido social: de la acusación a la aclaración

El último terremoto comenzó el martes 8, cuando en entrevista con CNN Chile el diplomático afirmó que la violencia de 2019 “provino de organizaciones de izquierda o de ideología de izquierda“, respaldando dichos similares de la subsecretaria Sara Rogers en el Foro Madrid.

La respuesta del Gobierno de Chile no se hizo esperar: al día siguiente, la Cancillería de Francisco Pérez Mackenna citó al embajador para solicitarle la información, señalando que “toda información que contribuya a esclarecer los hechos” es de máxima importancia.

Desde entonces, Judd ha matizado su versión. Ahora insiste en que no hubo trabajo de campo estadounidense: “No enviamos a nadie a investigar aquí en Chile. Lo que hicimos fue tomar toda la información que había y la analizamos”, dijo, precisando que el análisis se hizo “a partir de lo que decían los funcionarios electos chilenos, las comunidades educativas, la comunidad académica chilena”. Y remarcó: “Nosotros no realizamos en forma independiente ninguna investigación”.

El cable chino y la “línea roja” de la soberanía

El otro gran frente es el proyecto de cable submarino que uniría Valparaíso con Hong Kong, impulsado por un consorcio chino y que quedó en pausa tras la crisis de febrero —cuando Washington revocó las visas de tres funcionarios chilenos—. La decisión final está hoy en manos del Gobierno de Kast.

Judd dio el proyecto por muerto (“ya se acabó”, ha dicho, pese a que formalmente sigue en evaluación) y trazó su límite: “Cuando hablamos del cable submarino China-Chile, no es un problema comercial, es un tema de soberanía. Si ese cable llega a Chile, Chile perderá su soberanía, no tendrá control. Nuestra línea roja es la soberanía”, advirtió, sugiriendo que la cooperación en inteligencia quedaría en riesgo.

El contraste es con el Cable Humboldt —la alianza entre el Estado chileno y Google que unirá Valparaíso con Sídney—, que el embajador califica como “un ejemplo perfecto” de infraestructura que “fortalece la soberanía”.

“China nunca ha sido un problema” en lo comercial

Sobre la relación económica, el diplomático desmarcó el comercio bilateral: “Si quieren comprar bienes de China, compren bienes de China. Si quieren vender bienes a China, véndanselos”, dijo, insistiendo en que el comercio con el gigante asiático “nunca ha sido un problema”.

Su argumento va por la inversión: “Estados Unidos ha sido el principal socio económico de Chile durante más de 30 años. China es el principal destino de exportaciones de Chile, pero invierte muy, muy poco dinero en Chile. China no crea empleos en Chile. Estas son cosas que sí hace Estados Unidos”, enfatizó.

Diez meses de polémicas: el prontuario de Judd

Desde que asumió el 10 de noviembre de 2025, el embajador acumula una inusual sucesión de choques con dos gobiernos:

  • Noviembre 2025: primera nota de protesta, por decir que Boric estaba “dañando a los chilenos” con sus críticas a Trump.
  • Febrero 2026: crisis del cable chino y revocación de visas a tres funcionarios; segunda nota de protesta.
  • Julio 2026: choque con los ministros de Agricultura y Defensa por los aranceles de 12,5%.
  • Agosto 2026: difunde un documento del ministro Barros tras el episodio del “patio trasero” y el Escudo de las Américas.
  • Septiembre 2026: “Doctrina Donroe” en el Foro Madrid, dichos sobre el estallido y cita de la Cancillería.

Quién es Brandon Judd

Nacido en Arizona (54 años), Judd no viene del mundo diplomático: fue agente de la Patrulla Fronteriza por más de 25 años y presidió el sindicato del sector (NBPC) entre 2013 y 2024, convirtiéndose en uno de los rostros de la política migratoria dura de Trump, según su perfil oficial de la Embajada de EE.UU..

Su vínculo con Chile es antiguo: en los años 90 fue misionero mormón en La Ligua, donde aprendió español. Él mismo ha contado que pidió el cargo a Trump y que fue su cuarta opción. El Senado lo confirmó en octubre de 2025.

Lo que viene

El foco está puesto en dos definiciones: qué antecedentes —si los hay— entregará finalmente el embajador a la Cancillería sobre el estallido, y la decisión del Gobierno de Kast sobre el cable chino, la verdadera prueba de fuego de la relación bilateral.